Los dos equipos salieron al campo conscientes de la responsabilidad que conlleva una final. La primera oportunidad la disfrutó elOntinyent por medio de Sascha Andreu, pero la defensa visitante despejó en última instancia.
Tras ese primer acercamiento, el partido se niveló. Pasado el primer cuarto de hora de encuentro, el Pontevedra tuvo una gran ocasión tras una buena jugada personal de Pibe, que se fue de tres rivales y asistió a Iván Martín, pero este no encontró portería.
Poco a poco se fue asentando en el partido el equipo gallego, que dispuso de las mejores ocasiones de la primera parte, pero no obtuvo la suerte del gol, llegando al descanso con el marcador inicial.
El segundo periodo comenzó como terminó su antecesor, con el equipo pontevedrés buscando la portería del valenciano. Pero espoleados por su animosa afición, el Ontinyent se repuso y empezó a acosar el arco visitante. Rondando la hora de encuentro, los locales centraron hasta en tres ocasiones al área, pero no acertaron con el gol.
Lo siguió intentando el equipo valenciano por medio de Juanan y un Leandro Miramar muy activo desde su salida al campo. Pero quien desequilibró el marcador fue Álex González para el Pontevedra con un gol en el tiempo de prolongación, haciendo que su equipo tome ventaja en una final de la Copa RFEF que se resolverá en el partido de vuelta en tierras gallegas. RFEF