La izquierda húngara, dividida desde hace años, intenta coordinarse a última hora para tratar de evitar este domingo una nueva victoria electoral del partido Fidesz, del primer ministro nacionalista, Viktor Orbán, que Gobierna con mayoría absoluta desde 2010 y al que las encuestas dan ahora el 45 % de los votos.
Aunque las formaciones que compiten por el voto progresista, varias de ellas producto de escisiones en el Partido Socialista (MSZP), no lograron superar sus diferencias para presentar listas únicas, sí que están tratando de ponerse de acuerdo en las circunscripciones en las que hay esperanzas de derrotar al Fidesz. EFE