El sargento agredido en Alsasua (Madrid) junto con un teniente y sus parejas ha afirmado en el juicio que temió por su vida porque estaban en inferioridad de condiciones y vio en sus agresores un "odio" y un "rencor" contra la Guardia Civil que no había sentido nunca antes.
En su declaración ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a ocho presuntos agresores de los guardias civiles en un bar en la madrugada del 15 de octubre de 2016, el sargento ha relatado cómo les pegaron con patadas y puñetazos en todo el cuerpo tanto dentro como fuera del bar Koxka, en una acción que "no fue casual" sino "premeditada". EFE