El Celta liquidó sus escasas opciones de clasificarse para competir en la Liga Europa la próxima temporada después de empatar este sábado en Balaídos ante el Deportivo (1-1) en un duelo gallego escaso de fútbol y ocasiones, bronco por momentos y con un gol del deportivista Lucas Pérez en el minuto 91.
El Celta se adueñó del derbi durante el primer tiempo. Tuvo la pelota. Y eso fue suficiente para dañar al Deportivo, más incómodo, desajustado en sus líneas, más desasosegado en el ambiente del partido, como demostró el extraño gol de Maxi Gómez, una mezcla de fatalismo y torpeza del portero Rubén. EFE