Ermua, el pueblo vizcaíno que hace casi 21 años rompió por primera vez el silencio colectivo contra ETA y salió a la calle para reclamar a la banda que pusiera en libertad al edil del PP Miguel Ángel Blanco, se encuentra "decepcionado" con el comunicado de disolución de este grupo terrorista.
Así, al menos, lo percibe su alcalde, Carlos Totorika, quien en junio de 1997 lideró el clamor popular que reclamó la disolución inmediata de la banda terrorista, cuando ETA hirió de muerte al joven edil del PP. EFE