Vozpópuli. Resonaban aún por los rincones del Palacio Real los pitidos del desfile en la Castellana, cuando Pedro Sánchez se erigió de nuevo en protagonista. Su despiste en el protocolo lo convirtió, por unos instantes, en 'virrey' en el besamanos del Salón del Trono. Fue una de las anécdotas más comentadas entre los 1.500 asistentes a la recepción. Moncloa, en gesto inaudito, achacó luego al protocolo de la Casa Realeste despiste del presidente.
Debutaba Sánchez como presidente en el día de la Fiesta Nacional. Debutaba también Pablo Casado como jefe de filas del PP y líder de la oposición. El veterano de la sesión en Palacio era Albert Rivera, quien, quizás por eso, no acaparó demasiada atención entre los medios. Sánchez, en conversación de corrillo con los medios, le quitó importancia a los abucheos, "es una tradición, no seré menos que González y a Zapatero". Leer más