Vozpópuli | Pablo Casado ha ultimado ya la renovación en el PP en la que los ministros de Rajoy apenas han asumido funciones de relevancia. Algunos de ellos han sido
compensados con presidencias en diferentes comisiones del Congreso.
Otros deambulan sin más distinción que su escaño de diputado o alguna
adjuntía, más simbólica que efectiva, del grupo parlamentario.
Desde su llegada a la presidencia de su formación, Casado
ha apostado por caras nuevas y gente no significada con las anteriores
etapas. Asuntos como el caso Kitchen, que salpica a la cúpula de Interior de tiempos de Fernandez Díaz,
obligan a mantener todo tipo de distancias con etapas anteriores.
Asuntos turbios, cloacas policiales, fondos reservados, sustracción de
documentos, Bárcenas, Villarejo...los tiempos más turbios del PP, cuanto
más lejos, mejor.
Cierto que Aznar ha vuelto, pero en su 'dosis justa y precisa', como desliza una alta
fuente de Génova. El 'nuevo PP' está compuesto por un grupo muy reducido
de fieles a Casado, que han crecido juntos en política y que han tenido
que lidiar día a día con los enormes errores y fiascos del pasado. Teodoro García Egea, Javier Maroto, Adolfo Suárez, forman la tripleta central de Génova, donde también se sientan algunos cargos de anteriores etapas por mor de la 'integración'. Leer más