EFE | La
guerra sin cuartel contra los yihadistas que se atrincheran en la
península del Sinaí, capitaneada por el presidente egipcio, Abdelfatah
al Sisi, cumplió hoy un año sin que se vislumbre el final del conflicto y
rodeada de sombras por las denuncias de violaciones de los derechos
humanos.
La amplia campaña militar fue puesta en marcha el 9 de febrero de 2018,
después de que Al Sisi diera al Ejército un plazo de tres meses para
pacificar el Sinaí, en medio de la conmoción causada por el atentado
terrorista perpetrado en noviembre de 2017 que causó 300 muertos en una
mezquita sufí en esa región del noreste de Egipto.