EFE | El
jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, reconocido como presidente
interino por medio centenar de países, rechazó hoy las
acusaciones de terrorismo vertidas sobre su principal colaborar, Roberto
Marrero, y afirmó que el único terror en el país es el del hambre.
"Ayer
dijeron que Roberto Marrero era el jefe de una célula terrorista (...);
el único terror aquí es que nos matan de hambre, el único terror aquí
es que no hay insumos" en los hospitales, declaró Guaidó en un mitin con
miles de seguidores en el estado de Anzoátegui (noreste).
Marrero fue apresado el jueves durante un allanamiento en
su casa por parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), en
el que se hallaron armas y dinero en divisas, según informó ayer el
Gobierno de Nicolás Maduro. Según el ministro de
Interior venezolano, Néstor Reverol, el director del despacho de Guaidó
lideraba una célula terrorista que planeaba ataques selectivos para
causar conmoción en el país.
"Entregamos ayuda
humanitaria el día de ayer a las Damas Salesianas, y ellos van y
secuestran a parte de nuestro equipo. Todos sabemos quién le pone costo a
la transición, todos sabemos que están arrinconados", dijo hoy Guaidó.
El
líder del Parlamento también insistió en pedir a las Fuerzas Armadas y
policiales que den la espalda a Maduro, un gobernante que, dijo, "no
merece" el "respeto" de los uniformados.En ese sentido, dijo que está "dispuesto" a que "todas las opciones" para salir de la crisis estén sobre la mesa.
"Estamos
dispuestos a que todas las opciones estén sobre la mesa para salir
definitivamente de esto. Por cierto, aquí la única intervención, la
única injerencia, es la de los cubanos (a favor de Maduro), aquí lo que
tenemos es posibilidad de cooperación internacional: hay una Asamblea
Nacional, hay un presidente encargado", manifestó.
Venezuela
atraviesa una nueva etapa de crisis política después de que Maduro
jurara en enero pasado un nuevo mandato que no reconocen la oposición y
parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó proclamara
un Gobierno interino, que ya ha sido reconocido por una cincuentena de
naciones.