EFE | Renfe
lanzará su nuevo servicio de tren de alta velocidad de bajo coste
"bastantes meses antes de que la liberalización del transporte
ferroviario de viajeros se ponga en marcha" en diciembre de 2020, ha
asegurado hoy su presidente, Isaías Táboas.
La operadora pública tiene identificado el material rodante propio ya
existente con el que prestará dicho servicio, por lo que "no dependemos"
de nuevos encargos de trenes para poder lanzarlo, ha agregado Táboas en
un desayuno informativo organizado por Executive Forum España. El presidente de Renfe ha explicado que se trata de un
producto más barato que el AVE que se ajuste a los precios del mercado
que queremos "atacar", pero que gane dinero desde el primer día de su
lanzamiento.
Táboas ha subrayado que Renfe no quiere
perder dinero con su nuevo producto, como es el caso del AVE 'low cost"
de la oepradora francesa SNCF, y su intención es ganar, aunque sea poco,
desde el principio. Para ello, Renfe tiene que
ajustar su modelo de operación interna y de costes, a fin de poder
producir ese servicio al precio que sea necesario para lograr un margen
aunque sea pequeño, ha añadido.
La operadora va a
mantener en paralelo su AVE clásico, ya que considera que, en España,
hay mercado suficiente para mantener esos dos productos diferenciados,
aunque "hay que ver cómo equilibrar ambas ofertas", para que el viajero
potencial pueda optar por una u otra, en función de los servicios que le
vamos a proponer. Según Táboas, el AVE clásico es un
servicio muy reconocido y que la gente valora mucho, por lo que "vamos a
jugar" con los dos productos.
El presidente de Renfe
ve en la carretera el mercado potencial para el AVE 'low cost', dado
que, por ejemplo, entre Madrid y Barcelona, es el modo de transporte que
tiene una cuota del 38 % (el coche, un 33 %, y el autobús, un 5 %).
Por su parte, el AVE cuenta en este corredor, que mueve a 11 millones
de pasajeros al año, con un 39 % de mercado y el avión, con un 23 %.
"Ahí es donde hay una oportunidad de mercado, siempre que seamos
capaces de producir a coste medio de este segmento", que se sitúa entre
53 y 55 euros en el caso del coche y en 32 euros, en el del autobús.
Ha recordado que, en España, hay diez corredores ferroviarios
relevantes, de los que siete cuentan con el AVE y en cinco de ellos, se
utiliza mucho más el coche que el tren.
Renfe tiene,
asimismo, planes para su internacionalización y, en este sentido, Táboas
ha dicho que la liberalización es un reto, pero, al mismo tiempo, es
una gran oportunidad para la operadora de "dar un salto adelante".
La idea es entrar en países donde se van a abrir nuevas líneas
ferroviarias y competir en mercados ya liberalizados, donde Renfe puede
ofrecer servicios a un precio competitivo y no solo los de alta
velocidad sino también los públicos.
"Vamos a ir a
licitaciones de servicios públicos donde podemos aportar la experiencia
que tenemos y los buenos índices de calidad en la gestión de la red de
Cercanías -la quinta más puntual de la UE, tras Letonia, Finlandia,
Italia y austria-", ha indicado.