EFE | El Gobierno de Ecuador volvió hoy a advertir al australiano Julian
Assange, al que lo mantiene asilado en su Embajada en Londres desde
2012, que debe acatar las disposiciones y mantener respeto al país, pues
aseguró que nadie "está por encima de la ley".
“Ninguna persona bajo jurisdicción del Ecuador se encuentra por
encima de la Ley”, remarcó la Cancillería del país sudamericano en un
comunicado oficial en el que, no obstante, ratificó que mantendrá el
asilo al periodista australiano, que también goza de la nacionalidad
ecuatoriana. El Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó en su texto, como ya
lo hiciera horas antes en redes sociales el canciller José Valencia, las
“noticias falsas que han circulado” en internet sobre la supuesta
inminente terminación del asilo diplomático a Assange y el presunto
acuerdo con Reino Unido para encarcelarlo.
“El Estado ecuatoriano reitera una vez más que aplicará al caso del
señor Assange las relevantes disposiciones del derecho internacional”
sobre el asilo, pero remarca que la normativa también dispone
“obligaciones que acatar y cuyo respeto le será exigido en todo
momento”, precisa el comunicado.
Además, subraya que la concesión del asilo diplomático “es una
facultad soberana del Ecuador, que tiene por tanto el derecho de
otorgarlo o terminarlo cuando lo estime justificado y sin consultar a
terceros”. “Al emitir informaciones que falsean la verdad, el asilado y
sus asociados expresan una vez más ingratitud e irrespeto hacia el
Ecuador, en lugar de mostrar agradecimiento al país que lo ha acogido
por casi siete años”, añade el texto.
También recuerda que Ecuador ha efectuado “importantes gastos para
costear su estadía en la Embajada (en Londres), que ha soportado sus
groserías” y que, “paradójicamente”, Assange ha enjuiciado al país “por
adoptar un protocolo de convivencia para prevenir que sus actos de mal
comportamiento se repitan a futuro”. La Cancillería estimó que quizá la “andanada de insultos y noticias
falsas” que sospecha se originaron en WikiLeaks, pueden tener su causa
en una decisión de la Asamblea Nacional (Parlamento) de investigar la
participación de Assange en la filtración de información privada del
presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, sobre presuntos actos de
corrupción.
Por ello, agregó en el escrito, el canciller Valencia interpuso el
pasado martes una denuncia ante el relator especial sobre Derecho a la
Privacidad de Naciones Unidas y, además, “recogió la declaración del
asilado a través de un cuestionario que le presentó la Embajada en
Londres” el jueves. El portal WikiLeaks advirtió esta semana de que Assange sería
expulsado de la Embajada dentro de “horas o días”, información que según
señaló la había revelado una alta fuente del Estado ecuatoriano. Y
agregó que habría un supuesto acuerdo con el Reino Unido para que se
proceda a su arresto.
Algunos simpatizantes del periodista se concentraron en el exterior
de la Embajada con pancartas de apoyo, en las que pidieron que se le
permita salir sin miedo a ser detenido. El australiano se refugió en la
Embajada ecuatoriana en la capital británica en 2012 para evitar su
extradición a Suecia, que entonces solicitaba su entrega por presuntos
delitos sexuales.
En 2010, WikiLeaks divulgó más de 90.000 documentos clasificados
relacionados con acciones militares estadounidenses en Afganistán y
cerca de 400.000 documentos secretos sobre la guerra de Irak. Ese mismo año comenzó a airear unos 250.000 cables diplomáticos
provenientes del Departamento de Estado de Estados Unidos, que
avergonzaron a Washington, por lo que teme que si sale de la Embajada de
Ecuador y es arrestado, las autoridades del Reino Unido lo extraditen a
EEUU, donde podría afrontar acusaciones por espionaje que podrían
comportar cadena perpetua.