EFE | La
primera ministra británica, Theresa May, se mostró hoy abierta a una
prórroga del "brexit" que permita al Reino Unido salir de la Unión
Europea tan pronto como el Parlamento británico haya aprobado un acuerdo
de retirada.
"He pedido una extensión hasta el 30 de junio, pero lo que es importante
es que cualquier extensión nos permita salir en el momento en el que
ratifiquemos el acuerdo de salida, de modo que podamos salir el 22 de
mayo", dijo May a su llegada a la cumbre de líderes europeos que deben
decidir si conceden esta prórroga.
El Gobierno británico solicitó una prórroga hasta el 30
de junio, pero el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha
propuesto a los 27 conceder una más larga, como máximo de un año, que
permita al Reino Unido salir cuando esté listo para ello.
Preguntada directamente sobre si estaría dispuesta a aceptar una
prórroga más allá del 30 de junio, May dijo que ha sido "clara" en que
la petición del Gobierno es una extensión hasta esa fecha, pero insistió
en que "lo importante" es que el país pueda marcharse en cuanto se
ratifique el acuerdo de retirada, lo que "permitiría salir el 22 de
mayo".
"He trabajado para asegurar que podemos dejar
la UE. De hecho, podríamos haberla dejado ya, pero el Parlamento no ha
aprobado el acuerdo de retirada, así que necesitamos tiempo adicional
para garantizar que podamos encontrar un acuerdo en el Parlamento que
nos permita salir de forma suave y ordenada, que es del interés de
todos", afirmó.
La primera ministra británica
insistió en que su Gobierno "continúa tratando de encontrar una salida" a
través de las conversaciones "serias y constructivas" con la oposición
laborista. "Estoy trabajando para asegurar que
podemos dejar la UE en el calendario que el Gobierno quiere. Quiero que
seamos capaces de salir de la UE de forma ordenada tan pronto como sea
posible", afirmó.
El objetivo de May sigue siendo que
la retirada del Reino Unido se produzca el 22 de mayo, lo que evitaría
la celebración de elecciones europeas en el Reino Unido y que
representantes británicos tengan que incorporarse a las instituciones
comunitarias.