EFE | El
Parlamento de Nueva Zelanda aprobó hoy el endurecimiento de la tenencia
de armas semiautomáticas, menos de un mes después del atentado contra
dos mezquitas de Christchurch en el que fueron asesinadas 50 personas.
La enmienda fue aprobada con 119 votos a favor y uno en contra en la
tercera lectura de la ley realizada en la sesión vespertina del
Parlamento neozelandés. "Nueva Zelanda destaca por la disponibilidad
generalizada de armas cuya fuerza y carácter son netamente destructivos,
pero hoy ponemos fin a esa anomalía", proclamó con contundencia la
primera ministra, Jacinda Ardern, en el Parlamento.
La enmienda a la actual ley aprobada hoy incluye la prohibición de armas
semiautomáticas; de piezas, cartuchos y municiones que pueden emplearse
para modificar armas y convertirlas en semiautomáticas; así como de
escopetas con una capacidad de más de cinco cartuchos, detalló el diario
New Zeland Herald.
El atentado del pasado 15 de
marzo, en el que un supremacista blanco de nacionalidad australiana
asaltó fuertemente armado dos mezquitas en la localidad de Christchurch y
abatió a tiros a cincuenta personas e hirió a otras tantas, conmocionó a
la nación neozelandesa y suscitó un debate sobre el acceso de la
población civil a las armas de fuego.
El presunto
terrorista, Brenton Tarrant, que había publicado en internet un
manifiesto con su doctrina extremista y retransmitió el brutal ataque en
redes sociales durante 17 minutos en los que disparaba
indiscriminadamente contra los congregados en las mezquitas, carecía de
antecedentes penales y residía en la localidad de Dunedin, 400
kilómetros al sur de Christchurch.
Tarrant, que se
enfrenta en un tribunal neozelandés a 50 cargos de asesinato y 39 de
tentativa de asesinato, había obtenido su licencia de armas en 2017 y
poseía legalmente cinco armas, incluidas las dos semiautomáticas con las
que habría perpetrado los ataques.
El Gobierno
liderado por Ardern acordó tres días después de los atentados iniciar la
reforma de la ley de tenencia de armas, ya que, según el viceprimer
ministro, Winston Peters,"nuestro mundo cambió para siempre y también lo
harán nuestras leyes". Tras el atentado, algunos
agricultores neozelandeses entregaron voluntariamente sus armas
semiatomáticas y se inició un proceso de consulta sobre la enmienda de
la ley en el que 13.000 ciudadanos presentaron sus opiniones sobre el
asunto, con un 60 por ciento de ellos apoyando la prohibición.
"En última instancia, estamos aquí porque murieron 50 personas y ya no
tienen una voz. Nosotros, los miembros de esta Cámara somos su voz y hoy
la hemos usado sabiamente", dijo hoy Ardern con voz emocionada tras la
aprobación del proyecto de ley. El único voto en
contra de la enmienda llegó por parte del líder del partido conservador
ACT, David Seymour, que tildó la iniciativa de "teatro político" y
argumentó que la prohibición podría fomentar la venta de armas
prohibidas en el mercado negro.
La enmienda de ley
aprobada necesita aún ser ratificada por la gobernadora general, Patsy
Reddy, representante de la reina Isabel II en la nación oceánica, antes
de entrar en vigor, lo que se espera que ocurrirá el viernes.
Para llevar la ley a efecto, el Gobierno ha declarado una amnistía para
que los dueños de las armas prohibidas por la ley puedan entregarlas y
que se prolongará hasta el próximo mes de septiembre, aunque el Gobierno
podría extender el periodo de amnistía.
La entrega
será seguida por un plan de pagos que podría llegar a costar al erario
hasta 200 millones de dólares neozelandeses (unos 120 millones de euros,
o 135 millones de dólares), según Ardern, que apostilló que "este es el
precio que debemos pagar para garantizar la seguridad de nuestras
comunidades".