EFE | Australia
ha acuñado una moneda de 50 centavos para rendir tributo a los pueblos
indígenas y a las 120 lenguas aborígenes que aún se hablan en el país,
aunque están en peligro de extinción. En el reverso de la moneda
plateada aparecen en diversas variantes términos como "nambal",
"wumara", "tjimari", "ngweltye", "mulu", "walang", "barnda", "bakir",
"awarnda", "boya", "dhinggarr", "wangarri" y "pirrki", que en diferentes
lenguas significan piedra, moneda, dinero o guijarro.
Las piezas poligonales incluyen 14 lenguas aborígenes,
que se hablan tanto en el extremo norte de Australia, pasando por las
entrañas de su territorio desértico central o el extremo sur del país. En
el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, la Casa de la Moneda de
Australia busca "celebrar la diversidad y autenticidad de las lenguas
indígenas" y unirse a los esfuerzos por "preservar, proteger y
revitalizarlas", dijo su director ejecutivo, Ross MacDiarmid, en el
lanzamiento de esta pieza esta semana.
Y es que las
lenguas que hablan los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres, en
el noreste del país, se encuentran en peligro de desaparecer.La
Segunda Encuesta Nacional de Lenguas Indígenas de Australia, que se
publicó en 2014, reveló que de las 250 lenguas que se registraron en
1788, solo unas 120 sobreviven.
Las lenguas indígenas
de Australia tienen una gran riqueza cultural y espiritual porque
reflejan las conexiones con la tierra. la historia de la creación, así
como la compleja relación familiar y normas que tienen sus hablantes. "Las
lenguas indígenas tienen más significado que las palabras mismas, así
como la moneda tiene un significado más allá de su valor monetario",
según palabras de Craig Ritchie, director ejecutivo del Instituto
Australiano de Estudios Aborígenes y del Estrecho de Torres (Aiatsic,
por sus siglas en inglés), que colaboró en el proyecto.
"La
acuñación de estas monedas es otro hito en el reconocimiento de las
diversas culturas que conforman nuestra historia nacional de más de
60.000 años", añadió el también copresidente del Comité Directivo del
Año Internacional de las Lenguas Indígenas de la Unesco. Por
ejemplo, Maningrida, una remota comunidad aborigen en el norte de
Australia, con sus más de 2.300 habitantes que hablan hasta 15 lenguas y
dialectos, es tan lingüísticamente diversa como cualquier gran capital
del mundo.
Los aborígenes, que representan el 2,5% de la población, de más de 22 millones, viven en su mayoría
sumidos en la pobreza, en zonas remotas o pobres, y con unos ingresos
por hogar que apenas alcanzan el 62 por ciento de la media nacional.