EFE | Los líderes del PP, Pablo Casado, y Ciudadanos, Albert Rivera, han
exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez que diga públicamente
si piensa indultar a los dirigentes independentistas responsables del
"procés" si son condenados. Sánchez les ha respondido insistiendo en que respeten la separación
de poderes y dejen trabajar al Tribunal Supremo, que está en plena
celebración del juicio por el "procés", y se ha remitido a unas palabras
de Felipe González para señalar que "no puede haber ni indulto ni
negación preventiva de un indulto antes de una sentencia firme".
Casado y Rivera han dedicado buena parte del bloque sobre política
territorial a reclamar a Sánchez que respondiese a esta cuestión y a dar
por hecho, en cualquier caso, que el presidente va a indultar a los
independentistas porque es algo que "ya ha pactado", según ha dicho el
líder del PP. Y como Casado, Rivera ha considerado que Sánchez ha acordado
"indultos a cambio de escaños", pues sabe que "necesita a los
separatistas".
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha criticado por su parte a los
dos dirigentes de centroderecha por insistir en su pregunta. "Es como si el señor Marchena (presidente de la sala de lo Penal que
juzga el caso) estuviera en un juicio farsa", ha lamentado Iglesias,
quien ha pedido esperar "a ver qué pasa" antes de hablar de posibles
indultos.
Durante este bloque, Sánchez también ha censurado a Casado por
acusarle en campaña de preferir las "manos manchadas de sangre", en
alusión a los acuerdos con Bildu. Y ha preguntado al líder del PP "de qué color tiene manchadas las
manos" si se tiene en cuenta que su partido ha votado junto a Bildu
hasta 127 iniciativas legislativas en el Parlamento Vasco.
Ya al inicio de este capítulo, los candidatos de PP y Ciudadanos han
acusado a Sánchez de haber puesto en riesgo la unidad de España con tal
de mantenerse en el poder, mientras que Iglesias les ha advertido de que
la convivencia no se puede recuperar con agresividad. El presidente del Gobierno ha insistido en que el PSOE defiende un
país "en el que caben todos", ha dicho sentirse orgulloso de la
diversidad y ha animado a sus rivales a trabajar juntos "para unir
España en la diversidad".
Y a las acusaciones de sus adversarios de la derecha, Sánchez ha
respondido que "no va a haber ni referéndum de independencia ni
independencia, ni se permitirá la quiebra de la Constitución". Casado se ha centrado sobre todo en advertir del riesgo en el que se
encuentra España por culpa del Gobierno de Sánchez y su pacto con los
separatistas y ha vuelto a prometer que si gobierna, entre otras cosas,
aplicará la Constitución en Cataluña, el Estado recuperará la gestión de
las cárceles -están transferidas a la Generalitat catalana- y los
partidos independentistas "no recibirán ni un euro".
Rivera, quien ha contado que se le saltaron "las lágrimas" cuando se
declaró -ha dicho- "la independencia" en Cataluña, ha sacado una foto en
la que aparece Sánchez con el presidente de la Generalitat, Quim Torra,
para reprocharle que se haya sentado con él para mantenerse en la
Moncloa. "A mi me duele España y que se rompa Cataluña", ha subrayado Rivera,
quien ha reprochado a Sánchez que reciba y pacte con alguien
"totalitario" que como Torra llama a los españoles "bestias taradas".
También Iglesias ha afirmado "que le duele España", pero por otros
motivos: la precariedad y los bajos salarios. A su juicio, lo importante
es poner el énfasis en lo que une a los ciudadanos "que tienen
sentimientos diferentes" y reconocer la realidad del país. "Claro que España es plurinacional y la convivencia no se puede recuperar con agresividad", ha avisado a los otros candidatos.