EFE | El
Estado Islámico reivindicó hoy una "emboscada" perpetrada por 3
yihadistas que ha causado 17 muertos y heridos en Sri Lanka, después de
que las autoridades de ese país confirmaran 16 muertos en una operación
contra terroristas. La agencia Amaq, vinculada con el EI, informó a través de la red social
Telegram, que "cayeron 17 miembros de Policía entre muertos y heridos en
una emboscada preparada de tres yihadistas del EI ayer por la noche",
en alusión a la noche del viernes al sábado.
El incidente tuvo lugar en Kalmunai, según Amaq, el mismo lugar en que se produjo la operación policial.
Amaq difunde además la imagen de dos supuestos terroristas involucrados en la acción. Las fuerzas de seguridad de Sri Lanka continuaron realizando este sábado
una serie de redadas y confirmaron la muerte de 16 personas en los
enfrentamientos, además de un centenar de detenidos por los atentados
del Domingo de Resurrección en los que 253 personas murieron y más de
500 fueron heridos.
El Ejército de la isla informó de la muerte de seis niños, tres mujeres,
un civil y seis terroristas durante un operativo completado anoche en
la ciudad oriental de Kalmunai que se inició tras recibir un aviso sobre
una casa donde se ocultaban personas vinculadas con los atentados
suicidas.
Esto desencadenó un tiroteo y una serie de explosiones.
La mayoría de las muertes se produjeron cuando, de acuerdo a las
autoridades, seis suicidas cargados de explosivos se inmolaron matando a
sus propias familias.
La serie de ataques ocurridos el domingo casi simultáneamente tuvieron lugar durante las celebraciones cristianas de Pascua. Desde entonces, y a lo largo de toda la semana, las fuerzas de seguridad
han llevado a cabo redadas y la desactivación de decenas de explosivos
Sri Lanka celebra misas por televisión por el temor a nuevos ataques
Por otro lado, los católicos de Sri Lanka siguieron
hoy desde sus casas los servicios religiosos transmitidos por televisión
mientras las iglesias permanecían vacías después de que la Conferencia
Episcopal de la isla decidiese suspender las misas hasta nuevo aviso.
El presidente del país, Maithripala Sirisena, y el primer ministro,
Ranil Wickremesinghe, asistieron a una ceremonia privada, retransmitida
por radio y televisión a toda la nación, y que estuvo dirigida por el
cardenal Malcolm Ranjith, acompañado otros sacerdotes.
Los servicios religiosos fueron suspendidos por la
Conferencia Episcopal de Sri Lanka ante los temores de que vuelvan a
cometerse nuevos ataques como los perpetrados contra tres iglesias y
tres hoteles el pasado domingo, en los que 253 personas murieron y más
de 500 fueron heridas.
Sin embargo, una vigilia fue
ofrecida a las afueras de la iglesia de San Antonio, uno de los lugares
del atentado, a las 08.45 hora local (02.45 GMT), el momento en el que
se inició la serie de atentados casi simultáneos del pasado domingo.
Malcolm recordó durante el sermón a las víctimas y su sufrimiento a
raíz de la "terrible tragedia" de los atentados cometidos por al menos
nueve suicidas cargados de explosivos y a los que el cardenal se refirió
como "un insulto a la humanidad".
La máxima
autoridad católica de Sri Lanka pidió a los feligreses oraciones por la
seguridad del país y la coexistencia, una en la que puedan entenderse
unos a otros sin diferencias. De acuerdo a los datos
de la Conferencia Episcopal, los católicos representa el 6,1 % de la
población de poco más de 22 millones de habitantes.