ABANCA cerró el primer trimestre de 2019 con un beneficio neto de 156
millones de euros. Con un ROE del 13,5%, la entidad continúa
sólidamente posicionada entre las más rentables del sector. El
resultado obtenido se asienta en la creciente capacidad de generación de
ingresos mostrada por la entidad, tal y como refleja el incremento del
7,1% de su margen bruto. Dentro de esta mejora, destacan especialmente
las registradas por el margen comercial y los ingresos por servicios.
Todo
ello se ha visto acompañado de una significativa mejora de la calidad
del activo. Los saldos dudosos, que se redujeron en un 28,9% con
respecto al mismo periodo del año anterior, encadenan 21 trimestres
consecutivos de descenso. La tasa de morosidad ha quedado situada de
este modo en el 3,5%.
Aumento de los ingresos
ABANCA
continúa incrementando su capacidad de generación de ingresos gracias
al desarrollo de su actividad minorista. El margen bruto del primer
trimestre alcanza los 284,4 millones de euros, lo que supone un 7,1% más
que en el mismo periodo del año anterior. El margen comercial
mantiene la tendencia de los últimos trimestres y es la principal fuente
de crecimiento del margen de intereses.
Este resultado se ha conseguido
gracias a la buena gestión de precios, que permite optimizar el spread
con clientes, y al dinamismo comercial, que genera una nueva producción
con mejores tasas tanto en el activo como en los depósitos a plazo. Dentro
del capítulo de ingresos recurrentes destaca el avance de los ingresos
por prestación de servicios, que crecen un 8,2%. Todas las partidas
comparten la evolución positiva: los ingresos por servicios bancarios
crecen un 13,4%, los procedentes de cobros y pagos un 9,7% y los
generados por venta de seguros, planes y fondos un 1,8%.
Crecimiento eficiente
ABANCA
continúa con su apuesta por proyectos estratégicos que refuercen su
perfil financiero y de generación de ingresos de manera eficiente. Su ratio de eficiencia se situó al cierre de marzo en el 52%, en línea con las mejores prácticas del sector. Al
buen comportamiento de este ratio han contribuido tanto la optimización
de gastos no estratégicos como la mejora de los ingresos: el margen
bruto avanzó un 7,1%.
La mejora de las capacidades digitales
constituye una de las palancas de transformación fundamentales de la
entidad, tanto en el tipo de operatoria como en la productividad. Los
canales digitales generan ya el 56,4% del total de transacciones, con un
crecimiento del 12,7% interanual, y son decisivos para incrementar
tanto el volumen de negocio como la productividad por empleado.
Volumen de negocio por encima de los 70.000 millones
El
volumen de negocio se situó por primera vez por encima del nivel de los
70.000 millones de euros tras registrar a cierre del primer trimestre
un incremento interanual del 6,5%. Este crecimiento es fruto de
incrementos equilibrados en los epígrafes tanto de crédito a clientes
como de captación de recursos. La cartera de crédito normal a
clientes experimentó un crecimiento del 6,5%.
En ella presenta un
protagonismo cada vez mayor la financiación a empresas y autónomos,
colectivos que recibieron en el primer trimestre del año 525 millones de
euros en nuevas formalizaciones y suponen ya el 40% de la inversión
crediticia total. Esta evolución del negocio está vinculada con
la apuesta de la entidad por potenciar los niveles de satisfacción del
cliente, algo que se refleja en el aumento del IPN (Índice de
Prescripción Neta) de 23 a 34 puntos.
Destacan especialmente los
niveles de recomendación mostrados por los sectores más jóvenes (un 58%
de ellos recomiendan activamente ABANCA). Además, el 68% de los nuevos
clientes de ABANCA recomiendan la entidad y el IPN tras la contratación
de nuevos productos se sitúa en 59 puntos. Los recursos captados
de clientes aumentaron un 6,7%, con creciente protagonismo de los saldos
a la vista y los fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de
ahorro.
La nueva producción de seguros aumentó un 59,8%,
destacando los seguros de salud (+59%), los de empresas (+37%), y los de
vida riesgo (+19%). La Tarifa Plana de Seguros, el servicio estrella de
ABANCA en este mercado, registró más de 16.000 nuevas altas en el
trimestre.
En cabeza en calidad de la cartera
Tras
un nuevo descenso registrado en los primeros tres meses de 2019, ABANCA
acumula ya 21 trimestres consecutivos de reducción de saldos dudosos.
Entre marzo de 2018 y marzo de 2019 estos activos se redujeron en un
28,9%, lo que ha permitido situar la tasa de morosidad en el 3,5%,
ampliamente por debajo de la media del sistema financiero español. ABANCA
es la entidad española con menor cartera de dudosos de crédito,
situación que se une al reducido importe de activos adjudicados que
tiene en su balance.
En conjunto, considerando el nivel de crédito
dudoso y activos adjudicados sobre los activos totales, ABANCA está, con
un ratio del 1,6%, a la cabeza en el ranking español. El coste
del riesgo (CoR), situado en el 0,1%, se mantiene entre los mejores del
mercado gracias a la reducción de activos dudosos. ABANCA se
sitúa a la cabeza en cuanto a cobertura de activos improductivos, con
una tasa total que aumentó 7 décimas desde diciembre, hasta situarse en
el 59,2%. La reducción de activos improductivos, unida a los elevados
niveles de cobertura y capital, continúa situando a ABANCA, por un
trimestre más, como la entidad con mejor ratio Texas del sistema
(32,8%).
Liquidez y capitalización
La
entidad dispone de una cómoda posición de liquidez de 12.344 millones
de euros entre activos líquidos y capacidad de emisión de cédulas. Los
activos líquidos cubren más del doble de los vencimientos de emisiones.
Los ratios de financiación neta estable NSFR y de cobertura de liquidez
LCR, situados respectivamente en el 127% y el 235%, cumplen los
requisitos regulatorios fijados en Basilea III. El ratio de
capital total avanza en la diversificación de su estructura y se sitúa
en el 17,0% phase-in (16,2% fully loaded).
El capital de máxima calidad
(CET1) ha quedado situado en el 14,8% phase-in (14,0% fully loaded),
entre los más elevados del sistema español, con 604 puntos básicos por
encima de los requisitos regulatorios.
Mejoras en las calificaciones de las agencias de rating
En
este primer trimestre, la agencia de calificación Fitch Ratings ha
revisado el rating que otorga a ABANCA elevándolo a la categoría de
grado de inversión. A la hora de tomar esta decisión, la agencia
ha destacado la mejora sustancial de la calidad de los activos de la
entidad, así como el fortalecimiento de su franquicia, la sólida
posición de capital, la estabilidad del perfil de financiación y
liquidez, y la mejora de la rentabilidad recurrente.
Asimismo,
Standard & Poor's sitúa la calificación de ABANCA a un escalón de la
categoría de grado de inversión, mientras que Moody´s otorga
perspectiva positiva al rating de la entidad. Departamento de comunicación / ABANCA