EUROPA PRESS | El Programa gallego de detección precoz de cáncer de mama (PGDPCM)
permitió detectar en 2018 lesiones sospechosas a un total de 4.114
mujeres, un 2,45% de las participantes, que fueron así remitidas a una
unidad de diagnóstico y tratamiento para complementar las pruebas y
contar con un diagnóstico definitivo.
Así se recoge en los
datos trasmitidos por el conselleiro de Sanidade al Consello de la Xunta
celebrado este miércoles, sobre la evolución global del Programa entre
1992 y 2018. Durante el pasado año, se alcanzó una
participación del 80,91% y se revisó a un total de 167.733 mujeres, la
cifra más alta hasta el momento. Con datos provisionales, en 2018 se
diagnosticaron 655 casos de cáncer de mama.
Entre 1992 y 2018
se alcanzó una participación del 78,94%, lo que supuso un total de
2.555.261 de exploraciones a mujeres, a las que algo menos de un 3% se
les indicó una valoración clínica adicional. Los datos de
participación superan los valores establecidos por las Guías europeas de
garantía de calidad en cribado y diagnóstico mamográfico, tanto en el
valor aceptable (situado en el 70%) como en el deseable (en el 75%), de
forma continuada desde 2006.
En concreto, entre las 2.555.261
exploraciones entre 1992 y 2018, más del 97% de las mujeres obtuvieron
un resultado normal en la exploración mamográfica y al 2,88% se les
derivó a una valoración clínica adicional. Entre 1992 y 2007
se diagnosticaron 8.598 cánceres entre las pacientes remitidas al
hospital para estudio. Esto supone una tasa de detección global en este
período de 3,6 cánceres por 1.000 mujeres exploradas. IMPACTO SOBRE LA MORTALIDAD Y
Supervivencia
Según varios estudios realizados por la Dirección Xeral de Saúde
Pública con los datos del programa entre 1980-2012, en mujeres de 50 a
69 años se produjeron "910 menos muertes por cáncer de mama de las
esperadas". Es decir, la mortalidad por cáncer de mama en
mujeres gallegas que participan en los cribados ha descendido en más de
un 20%, respecto de lo previsto sin cribado. Además, entre
1996 y 2009 también se ha extendido la supervivencia de las mujeres
entre 50 y 69 años diagnosticadas de cáncer de mama. Las participantes
en el programa presentaron una supervivencia relativa a los 5 años del
96,6%, superior a la del mismo grupo de edad diagnosticada al margen del
programa (83,1%).
El programa fue puesto en marcha en 1992,
dirigido a mujeres de entre 50 y 69 años, tal y como marcan las
directrices de la UE. La prueba básica de cribado es la mamografía, con
una periodicidad de dos años. Se realizan dos proyecciones mamográficas
(cranio-caudal y oblicua-medio-lateral) en cada mama. La citación es personal y por carta y se envía en los 10-15 días previos a la cita. EP