EFE | China
es el principal fabricante mundial de vehículos eléctricos y por ello
su experiencia y las posibles alianzas empresariales con empresas chinas
pueden servirle a España para un despegue definitivo de un sector, el
de la movilidad eléctrica, en el que va con retraso. Así lo cree
la ministra española de Industria, Comercio y Turismo en funciones,
Reyes Maroto, quien este lunes participó en Shanghái en el primer Foro
España-China sobre el vehículo eléctrico como parte de su visita al
gigante asiático.
"El objetivo del Gobierno es que España sea un líder en
movilidad eléctrica. Hoy se dan las bases y hemos puesto la primera
piedra para que esa colaboración entre China y España nos permita
generar oportunidades de futuro", apuntó a Efe la ministra en una
entrevista. En este viaje Maroto busca conocer más de
cerca los avances de este sector en China y estudiar las oportunidades
que puede tener la industria española del automóvil, así como presentar a
España como un país donde invertir.
Y es que, señaló
Maroto, "para que realmente se pueda producir una mayor penetración del
vehículo eléctrico y que nuestras plantas produzcan vehículos eléctricos
necesitamos traer una planta de baterías a España. Ese es un objetivo
de este viaje, la atracción de inversiones de empresas chinas a España",
explicó la ministra.
En España, reconoció, "vamos
retrasados" en el cambio hacia una movilidad sostenible, un retraso que
tiene que ver con que "el mercado automovilístico europeo hizo una
apuesta por el motor de combustión" que "fue exitosa", aunque ahora "se
ha cambiado la percepción, también los fabricantes europeos, de que hay
que apostar por la movilidad sostenible", por lo que hay que hacer "una
transición ordenada".
Aunque año tras año, durante los
últimos cinco, la venta de vehículos eléctricos se ha duplicado, en
España las cifras todavía son muy pequeñas.Según
datos oficiales, en 2018 se vendieron 13.882 vehículos eléctricos y del
total de automóviles comercializados en 2018 el 93,3 % corresponden a
modelos con motor térmico (gasolina o diesel) mientras que el 6,6 %
correspondieron a los automóviles alternativos, lo que incluye tanto
eléctricos como híbridos.
China, sin embargo, es hoy
el principal mercado de vehículos eléctricos del mundo y, según datos
oficiales, el año pasado se vendieron más de un millón de unidades, con
una subida interanual del 85 %.Para 2020 se estima
que el dato alcanzará los dos millones de unidades, unas ventas que han
tenido mucho que ver con las ayudas a la compra de estos vehículos por
parte del Gobierno chino. Maroto es consciente de que
así, apoyando a los consumidores con inventivos fiscales o ayudas, es
como se conseguirá principalmente el cambio, con programas como el MOVES
(Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible),
aprobado en marzo del año pasado.
Este plan, dotado
con 45 millones de euros, está destinado a financiar actuaciones de
movilidad basadas en criterios de eficiencia energética, sostenibilidad e
impulso de energías alternativas, entre ellas la adquisición de
vehículos alternativos o la implantación de infraestructuras de recarga. "Tenemos
que estimular la demanda. El MOVES es un buen plan para estimularla
pero hay que dar más información a los consumidores", apuntó Maroto.Uno
de los principales avances para fomentar la venta de vehículos
eléctricos ha sido la eliminación de la figura del gestor de cargas para
facilitar el desarrollo de la infraestructura de recargas, recordó.
En
su viaje de cinco días a China, Maroto visitará varias fábricas de
compañías automovilísticas chinas como parte de ese objetivo de
estrechar lazos con este sector, un deseo que hoy también se materializó
con la firma de un acuerdo entre el ICEX español y la organización
china EV100, que engloba a más de 200 empresas del sector del vehículo
eléctrico, para establecer un mecanismo de cooperación conjunta.
En
palabras de Maroto, "el sector del automóvil y de componentes brinda
una gran oportunidad para trabajar de forma conjunta porque ya existen
alianzas estratégicas entre empresas españolas y chinas que están siendo
muy exitosas". El acuerdo firmado hoy, apuntó la
ministra, "supone un paso muy importante para profundizar en el mutuo
conocimiento técnico y empresarial tendente a avanzar hacia un modelo de
movilidad sostenible y conectada con un menor impacto medioambiental".Así,
señaló, se espera que a partir de ahora surjan "proyectos interesantes"
y que este acuerdo tenga un "efecto multiplicador" sobre el resto de
instituciones y empresas vinculadas al sector de automoción en ambos
países.
España, recordó Maroto, es el segundo
productor europeo de vehículos y el primero de vehículos comerciales e
industriales, "lo que nos sitúa como una plataforma mundial del
automóvil". Las 17 plantas de producción existentes en el país,
pertenecientes a distintas multinacionales, exportan vehículos a más de
120 países. Mientras, en China están presentes
importantes compañías españolas de auto partes como Gestamp o Grupo
Antolín y el año pasado se cerró un acuerdo entre Seat, VW y JAC para la
introducción de la marca española en China en 2021 con vehículos
eléctricos.
La visita de Maroto a China comenzó este
domingo con un encuentro con empresarios españoles y continuará mañana
con visitas a empresas españolas, antes de partir a las ciudades de
Hefei y Shenzhen.