EFE | Cinco
magistrados del Tribunal Supremo resolverán este martes la petición de la
familia de Francisco Franco sobre la paralización cautelar de la
exhumación del dictador del Valle de los Caídos, una decisión a la que
previsiblemente no se opondrán a la espera de solventar el fondo del
asunto.
Fuentes jurídicas consultadas por Efe señalan que todo apunta a que los
magistrados de la sección cuarta de lo Contencioso-Administrativo
aceptarán la medida cautelar propuesta por la familia Franco contra los
planes del Gobierno de exhumar el próximo 10 de junio sus restos
enterrados en el Valle de los Caídos para reinhumarlos después en el
cementerio de El Pardo.
En ningún caso se
meterán a analizar el fondo del asunto, sino que simplemente decidirán
si procede admitir la cautelar de los descendientes del dictador y que
también solicitaron la Fundación Franco y la comunidad benedictina del
Valle de los Caídos.
Y es por ello que, según las fuentes, el escenario pasa por paralizar la
exhumación, lo que no adelanta ninguna decisión sobre el fondo de la
cuestión, apelando a la prudencia y cautela.
Porque lo que se quiere evitar es que un rechazo a la cautelar implique
una exhumación inmediata según los planes del Gobierno para que luego
dentro de meses o incluso un año, se den por buenos los argumentos de
los Franco y se tenga que volver al punto de partida, lo que supondría
un nuevo traslado de los restos del dictador a la basílica de
Cuelgamuros.
Los magistrados que
resolverán el asunto son Pablo María Lucas, Antonio Jesús
Fonseca-Herrero, Jorge Rodríguez-Zapata, Celsa Pico y José Luis Requero,
a quien la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica
señala por su relación con el letrado Santiago Milans del Bosch,
estrecho colaborador de la fundación Franco y cuyo bufete defiende
intereses de la familia del dictador".
La Asociación ha presentado al Consejo General del Poder Judicial una
queja avisando de que la Sección Cuarta "podría tener su imparcialidad
comprometida" por "la estrecha relación" de Requero con Milans del
Bosch, - el magistrado es padrino de una de las hijas del letrado- por
lo que consideran que el juez debería abstenerse en la decisión.
A la espera de conocer la postura del alto tribunal, el Ejecutivo "sigue
absolutamente con su plan" de exhumación, aunque el Supremo acuerde
paralizar la exhumación, algo que "obviamente" respetará, según indicó
el pasado viernes la ministra portavoz, Isabel Celaá.
Hace meses, el alto tribunal ya dejó claro en una resolución que será él
quien tenga la última palabra en el asunto al advertir que no se
podrían trasladar los restos del dictador hasta que la sala se
pronunciase sobre el recurso contra el acuerdo final del Gobierno.
Ahora, después de pedir hace tiempo al Ejecutivo dicho acuerdo del 15 de
marzo, es cuando la sala debe tomar posición sobre las medidas
cautelares de los recurrentes.