EFE | El
fiscal Javier Zaragoza ha responsabilizado hoy a los acusados
en el juicio del "procés" de protagonizar "un golpe de Estado" entre
marzo de 2015 y octubre de 2017, y ha subrayado la "violencia" a lo
largo de ese último mes "insurreccional".
En la lectura de su informe final ante el Tribunal Supremo, Zaragoza ha
defendido la acusación de rebelión para los principales implicados
porque ese tipo penal "no necesita violencia grave ni violencia armada";
el "procés", ha dicho, fue "un ataque contra el orden constitucional,
no contra el orden público", por lo que no puede ser considerado una
sedición. Zaragoza ha denunciado los intentos de convertir actos de violencia,
intimidación y acoso en expresiones del derecho a reunión y
manifestación cuando en realidad, según sus conclusiones, ha quedado
probado que hubo "violencia física, compulsiva e intimidatoria".
La
Fiscalía ha acusado a los 12 líderes independentistas de "haber
intentado liquidar la Constitución" y de "haber atacado gravemente el
orden constitucional mediante procedimientos ilegales, utilizando la
violencia en aquellos momentos en que ha sido necesario". El
fiscal les ha acusado de "haber desobedecido todas y cada una de las
decisiones, autos y sentencias dictadas por el Constitucional", sin que
ninguno de ellos haya asumido responsabilidad alguna por lo sucedido en
Cataluña, especialmente con la Declaración Unilateral de Independencia.