EFE | El
episodio de calor intenso, que comenzará mañana, alcanzará su punto
álgido a partir del viernes, cuando la acumulación de calor propicie que
los termómetros se disparen hasta los 42 grados o más, en zonas del
valle del Ebro, Madrid y áreas de la cuencas del Tajo, Guadiana y
Guadalquivir.
La probabilidad apunta a que en esas zonas se alcance el fin de semana
el aviso rojo (riesgo extremo) por altas temperaturas, ha avanzado a
EFE, Fernando García, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología
(Aemet), quien detalla que esta situación, más propia de mediados de
julio, está motivada por la llegada de aire africano. Este tipo de masa de aire alcanza la península después
de un extenso recorrido por el norte de África y se califica por ser
"muy cálida, muy seca y con polvo en suspensión", características a las
que hay que sumar la estabilidad de la atmósfera y la fuerte insolación
propia de estas fechas.
Hoy los termómetros empiezan a
calentar motores con temperaturas que en Lérida (la más alta por
capitales de provincia) subirá hasta los 39 grados, seguida de Zaragoza
con 38 grados, Córdoba, Granada, Toledo y Huesca con 37 grados, Albacete
con 36 grados y Madrid con 35 grados. Respecto a
Madrid, el portavoz ha avanzado, que se prevén días muy calurosos y ha
subrayado que es candidata a ser una de las comunidades donde se puedan
superar o igualar durante el fin de semana, los 40 grados de máxima que
se registraron en el mes de junio de 2017.
Ante esta
situación, la Agencia de Meteorología mantiene activada para mañana la
alerta naranja (riesgo importante) en las cuatro comunidades donde el
fuerte calor incidirá más: País Vasco, La Rioja, Comunidad Foral de
Navarra y Aragón, en ellas se prevé valores máximos iguales o superiores
a los 39 grados. En otras siete comunidades
(Andalucía, Cantabria, Castilla- La Mancha, Castilla y León, Cataluña,
Madrid y las Islas Baleares) hay aviso amarillo (riesgo) por máximas que
oscilarán entre los 34 y 37 grados.
Por el
contrario, apenas se verán perjudicadas por el episodio Canarias, Ceuta y
Melilla -en las zonas litorales y debido a la influencia marítima, las
temperaturas no alcanzarán valores tan altos- así como probablemente
Galicia, Asturias y Cantabria. Respecto al calor
nocturno, las temperaturas mínimas también serán significativamente
altas, manteniéndose los valores por encima de los 20 grados en amplias
zonas, e incluso podrían no bajar de los 25 grados en el interior de la
mitad sur y centro peninsular, valle del Ebro y área mediterránea.
El meteorólogo ha calificado como probable, que los altos registros
persistan hasta el próximo 1 de julio: "de momento, tiene pinta que el
episodio remitirá en intensidad, pero, habrá que esperar al lunes a ver
si se desactiva el aviso por ola de calor, porque las temperaturas altas
perdurarán unos días más". Esta ola de calor, la
primera del año, no solo afecta a España; en Europa, poco acostumbrados a
temperaturas por encima de los 35 grados, se preparan también para
afrontar un episodio que podría batir algún récord.
En este punto, García ha observado que en países como Francia y
Alemania, entre otros, las máximas estarán por encima de los 35 grados
mientras que en Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Noruega experimentarán
temperaturas próximas a los 30 grados. A su juicio,
los europeos no están, en general, tan habituados a las olas de calor
como en España por lo que es normal que estén algo asustados aunque ha
reconocido que esta ola, y después de días con valores frescos, nos ha
pillado a todos algo "desacostumbrados".