EFE | Casi
el 27 por ciento de las víctimas del terrorismo sufre trastornos por
estrés postraumático 22 años después del atentado, según se ha puesto
hoy de manifiesto en la presentación de una guía para una atención de
calidad a este colectivo. Se trata de un manual destinado a todos aquellos profesionales, desde
agentes de las fuerzas de seguridad a miembros de los servicios
sanitarios y de emergencia o psicólogos, que tengan contacto directo con
las víctimas.
Han sido el ministro del Interior, Fernando Grande
Marlaska, y el presidente del Consejo General de la Psicología,
Francisco Santolaya, los encargados de presentar esta guía, que han
confeccionado las entidades que dirigen ambos y que ya ha sido traducida
al inglés y en breve lo será al francés a petición de países europeos.
Precisamente, para "aminorar" el dolor de las víctimas, como ha dicho
Marlaska, y para que las secuelas psicológicas no perduren tanto, se ha
editado esta guía, que incluye pautas básicas de atención, tanto en los
primeros días posteriores al atentado como mucho después.
Durante el acto ha intervenido también el psicólogo y profesor Jesús
Sanz, quien ha resaltado la importancia de ofrecer un trato adecuado a
las víctimas, porque a veces, "y sin quererlo", se cuestiona su
credibilidad y su salud mental. Como ejemplo, ha
citado los juicios a los que tienen que asistir como testigos. Reviven
el atentado y supone "una exposición incontrolada que aumenta su
ansiedad y angustia".
Sanz ha hecho hincapié en el
impacto de los medios de comunicación y de las redes sociales, donde se
vierten algunos mensajes que simpatizan con los terroristas, se filtran
datos de la intimidad de las víctimas o se difunden imágenes macabras.
Todo ello, ha apostillado, provoca dolor. Y lo
provoca también el entorno social, porque existen grupos que apoyan el
terrorismo, ciudadanos que aíslan a las víctimas, población que las
trata con indiferencia o compañeros de trabajo y jefes que les recuerdan
que tienen "una ganancia secundaria" con la indemnización o les
reprochan "no ser suficientemente fuertes" para superar el trauma, ha
explicado Sanz.
Este experto ha aportado algunos
datos, como que el 26,8 por ciento de las víctimas en España sufre
trastornos psicológicos 22 años después, sobre todo porque no han
recibido una atención continuada. En el ámbito internacional, el 18 %
también los padece 5 años después de la acción terrorista.
Sanz ha hecho referencia también a la victimización secundaria de la
víctima y se ha valido de un estudio realizado en el País Vasco para
aportar algunos datos, como que el 69 % de las víctimas dice sufrir
aislamiento, el 74 % se sienten amenazadas, el 79 % humilladas o
despreciadas y el 90 % estigmatizadas.
Marlaska, por
su parte, ha valorado la guía, un proyecto largamente "anhelado" por el
Ministerio y que ayudará a comprender la situación de las víctimas, sus
necesidades y sus reacciones más comunes. En suma, a saber estar con
ellas, a acompañarlas y a ayudar. Por su parte,
Santolaya ha resaltado la colaboración del Colegio del Consejo que
preside con el Ministerio del Interior y ha dicho que gracias a ella se
puso en marcha una Red nacional de psicólogos para la atención de las
víctimas integrada por 234 profesionales que dan cobertura a todo el
territorio nacional.