EFE | La
consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha
afirmado este miércoles que esperan que pronto haya un nuevo Gobierno en
la Moncloa para poder "sentarse a negociar" sobre el conflicto catalán
"sin líneas rojas".
Así se ha expresado Budó en la rueda de prensa
posterior a la reunión de Govern celebrada hoy, excepcionalmente, en
Manresa (Barcelona), después de que se haya fijado la fecha del debate
de investidura del líder del PSOE, Pedro Sánchez, para el 22 de julio. "Esperamos y confiamos en que haya un Gobierno del Estado
pronto y que podamos sentarnos a negociar", ha afirmado Budó, que ha
augurado que hasta que no se constituya el nuevo ejecutivo no habrá
"señales de diálogo" desde Moncloa.
Budó ha remarcado
que no se han levantado de la mesa de negociación y que esperan que
Sánchez, si es escogido de nuevo presidente este julio, responda a la
carta que le dirigió el presidente catalán, Quim Torra, para reabrir el
diálogo. El deseo de que haya un Gobierno pronto llega
en pleno debate dentro de JxCat y ERC entre la abstención y el "no" a
Pedro Sánchez y el mismo día que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha
manifestado en un artículo en La Vanguardia que renunciará a la
exigencia de ingresar en un Gobierno de Pedro Sánchez si no sale
adelante su investidura el 22 de julio.
En el
artículo, Iglesias también suaviza las posiciones de Podemos respecto a
la situación política en Cataluña para que no puedan presentarse como
otro impedimento: "Queremos dejar claro también que asumimos que nuestro
peso electoral no permite que nuestras propuestas como espacio político
sean líneas rojas", subraya.En este contexto, Budó
ha afirmado que comparten "todas las voces que no pongan líneas rojas al
diálogo" y ha indicado que el Govern tampoco las pone, porque se tiene
que poder hablar "de todo".
Tras conocerse la
candidatura del ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, como
alto representante de la política exterior europea, la consellera ha
advertido de que el socialista catalán "no para de encender fuegos por
donde pasa y de crear conflictos diplomáticos".Aunque
ha querido tomarse la candidatura de Borrell "en positivo" y ha
añadido: "Si sigue hablando de forma reiterada sobre el conflicto
catalán en cada comparecencia, entenderemos que deja de ser una causa
interna y que se extenderá al marco de discusión del ámbito europeo".
Budó
ha criticado en todo caso que una de las "últimas acciones" de Borrell
como ministro de Exteriores en funciones haya sido recurrir la apertura
de delegaciones de la Generalitat en el extranjero, concretamente las de
Londres, Berlín y Ginebra. También en clave
internacional, la portavoz ha valorado de forma "absolutamente positiva"
la manifestación independentista de este pasado martes en Estrasburgo
por su "eco internacional", sin querer comentar la ausencia en la misma
del expresidente catalán Carles Puigdemont y el exconseller Antoni
Comín, que evitaron entrar en Francia por el riesgo de ser detenidos.
En
la reunión del Govern, que ha tenido lugar en el Ayuntamiento de
Manresa, el vicepresidente de la Generalitat y conseller de Economía,
Pere Aragonès, ha informado de que su departamento trabaja ya en la
elaboración de los Presupuestos de la Generalitat de 2020, puesto que a
estas alturas del año los de 2019 ya "serían difíciles de aprobar",
según ha explicado Budó.