EFE | Las
respuestas que los líderes del PP, de Cs y de Unidas Podemos han
transmitido este martes al presidente en funciones y secretario general
socialista, Pedro Sánchez, alejan aún más las opciones de que haya
investidura, pues sus posiciones no varían de momento respecto a las que
adoptaron en julio.
El líder de los populares, Pablo Casado, ha comunicado a Sánchez que
está en contra de su hipotética investidura, según un comunicado emitido
por el Partido Socialista, y en el mismo criterio se encuentra el
presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, tras recibir una llamada y una
carta del dirigente socialista que ha tildado de "colección de
mentiras". Desde Unidas Podemos, Pablo Iglesias, al no ver satisfecha su apuesta por la coalición, mantiene la abstención.
Fue Rivera quien ayer abrió un frente nuevo de cara a la viabilidad
de la investidura: Cs se abstendría si Sánchez se compromete a defender
la Constitución en Navarra, para lo que pide romper la coalición con
formaciones nacionalistas; estudiar la "eventualidad" de aplicar el 155
en Cataluña y adoptar políticas económicas que eviten subidas fiscales.
El líder de Cs invitó al del PP, Pablo Casado, a esa abstención, y
para tal fin se reunieron ayer lunes en el Congreso. Los populares
eludieron pronunciarse sobre ello tras dos horas de encuentro.
Asimismo, Rivera ha propuesto para hoy una reunión a Sánchez, y éste
ha contestado, a través de un comunicado del PSOE, que hablaría con él
por teléfono, pero también con Casado e Iglesias, ya que quería cotejar
sus posiciones sobre su investidura antes de que se entrevisten con el
rey.
Al primero que ha telefoneado ha sido a Iglesias, quien le ha
advertido de que si llegaba a algún tipo de acuerdo con Cs, Unidas
Podemos repensaría la abstención que le dio en julio.
Después, el presidente en funciones ha hecho lo propio con Casado y
la respuesta recibida no ha apuntado a ningún cambio en el escenario: el
PP votará en contra de la investidura, según ha indicado el PSOE. El último al que ha llamado el secretario general del PSOE ha sido a
Rivera, al que, además, ha enviado una carta con la que responde a las
condiciones que le ofertó ayer lunes: resumidamente, le ha ratificado su
compromiso con la Constitución en todos los territorios del Estado.
Para Rivera, la respuesta ha sido una "colección de mentiras", por lo
que le ha advertido de que si no suscribe su "solución de Estado",
según sus palabras, el voto de Ciudadanos en una posible investidura
será "no".
Aunque la opción de que PSOE y Cs llegaran a algún pacto ha
sobrevolado el Congreso durante la mañana, las posiciones permanecen
invariables.
Ha sobrevolado por el Congreso esa posibilidad porque los grupos
parlamentarios y los partidos con representación en la Cámara más
próximos al PSOE han avisado a los socialistas: una abstención pactada
con Cs tendría repercusiones.
Compromís, Bildu y ERC, a través de sus portavoces, Joan Baldoví,
Mertxe Aizpurua y Gabriel Rufián, respectivamente, se han unido a la
línea manifestada por Unidas Podemos, de manera que si los socialistas
terminan forjando un acuerdo con los de Rivera, la abstención que
votaron en julio podría virar.
Entretanto, el rey ha proseguido la ronda de consultas con los
representantes de los partidos con presencia en el Congreso. JxCat le ha
comunicado que conserva su "no" a Sánchez, al igual que Vox. El portavoz de En Comú Podem, la confluencia catalana de Unidas
Podemos, Jaume Asens, ha destacado que un acuerdo entre PSOE y Cs les
alejaría de los socialistas.
Más atención ha atraído el secretario general de Podemos, Pablo
Iglesias, quien continúa en la abstención a pesar de que ha constatado
"la tendencia natural" de Sánchez a la derecha.
La portavoz del grupo socialista, Adriana Lastra, ha dibujado el
panorama actual: "Parece ser que Unidas Podemos anunciará su abstención"
al Jefe del Estado y que "Ciudadanos y PP votarán en contra, así que no
habría investidura posible".