AGENCIAS | El
presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha subrayado que si hubiera cedido a las pretensiones de Unidas Podemos y
hubiese aceptado tener como ministros a personas del entorno de Pablo
Iglesias que no tienen experiencia en gestión "no dormiría tranquilo".
"Ni yo dormiría tranquilo ni tampoco el 95% de los ciudadanos,
entre ellos votantes de Podemos", ha dicho Sánchez en una entrevista en
la Sexta en la que ha señalado que él no pretende decir "no es no" a la
coalición, pero sí ha insistido en que se ha demostrado que esa fórmula
es "inviable". Sánchez ha justificado la inviabilidad
de un gobierno de coalición con Podemos en que la idea que subyacía de
la exigencia de los morados era la de dar lugar a "dos gobiernos en
uno".
Este cogobierno habría tenido en sus primeros días de vida una "crisis de Gobierno"
en cuanto se produjeran declaraciones como las efectuadas hoy por la
alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, llamando a manifestarse por los
"supuestos presos políticos" si el Supremo condena a los líderes
independentistas en prisión preventiva. Como ya señaló en el Pleno del Congreso esta semana, ha confirmado que su Gobierno aplicaría "todos los resortes del Estado" para defender la Constitución y la integridad territorial del país en caso de que la Generalitat volviese a quebrar la legalidad.
El
presidente ha evitado cerrar totalmente la puerta a un Gobierno de
coalición con Podemos tras las elecciones del 10 de noviembre. "No diría
un no es no", ha indicado, pero sí ha subrayado que la negociación frustrada ha demostrado que "el planteamiento de la coalición es inviable", lo que no significa que no puedan entenderse con los morados.
De hecho, ha señalado que en "muchas políticas" sigue considerado a Podemos su "socio preferente", pero con ellos, al igual que con Ciudadanos, mantiene "serias discrepancias" en cuestiones de Estado. Sánchez ha lamentado que Podemos haya demostrado que "si no se hace lo que Iglesias dice y decide es capaz" de llevarsélo todo por delante y
ha contrapuesto al liderazgo de Iglesias la figura de Iñigo Errejón, al
que ve haciendo cosas "esperanzadoras" a pesar de que, ha reconocido,
no ha tenido aún oportunidad de tener una charla política con él.
Elecciones
El líder socialista ha intentado presentar la repetición electoral como una "oportunidad" para
que el partido que ganó las elecciones y al que han impedido, según él,
formar gobierno obtenga una mayoría más rotunda para poner en marcha el
ejecutivo "estable" que precisa el país para afrontar los retos que
tiene por delante.
Sánchez ha valorado que los ciudadanos podrán acudir a las urnas el 10 de noviembre "con más información" de
la que tenían el 28 de abril. Porque ahora saben que Unidas Podemos ha
impedido hasta en cuatro ocasiones desde 2016 que se conforme un
Gobierno del PSOE y porque han comprobado que Ciudadanos, siempre que
tiene ocasión, pacta con el PP y Vox para sacar a los socialistas de las
instituciones.
Con respecto a
la propuesta del PP de sumar fuerzas con Ciudadanos y Vox bajo la marca
España Suma, Sánchez ha criticado cómo el solo término supone un intento
de "patrimonializar la Constitución", la "bandera" y el "término España" situando a los partidos que salen de su paraguas fuera de la Carta Magna. "Ahora
para el señor Rivera, el señor Casado y el señor Abascal no somos
constitucionalistas", ha criticado Sánchez, que ha acusado a la derecha
de pretender construir siempre "una sociedad en la que solamente caben ellos".
El presidente ha tildado de "surrealista" y "ciencia ficción" pensar que el PSOE pueda formar un gobierno de coalición con Ciudadanos
tras el 10 de noviembre oyendo lo que dice Albert Rivera de Sánchez.
Además, ha indicado que si esa opción estuviera en la mente de Rivera no
habría sido necesario repetir elecciones porque en la actualidad suman
una mayoría absoluta de 180 escaños.
De cara al 10 de noviembre, ha anunciado que las 370 medidas del programa de gobierno que presentó a Podemos y que elaboró con la colaboración de la sociedad civil las incluirá en su programa electoral. Además
se ha comprometido a crear un comité con representantes de la sociedad
civil encargado de fiscalizar el grado de cumplimiento de ese programa.