EFE | El
presidente del Tribunal Supremo (TS) y del Consejo General del Poder
Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, ha dicho hoy que espera que "la
reacción" de la sociedad catalana a la sentencia que dicte el TS en el
caso del 'procés' "no sea en ningún caso excesiva o sobreactuada".
En declaraciones a la prensa tras participar en la inauguración de la
Escuela Judicial, Lesmes ha señalado también que espera que "se acepte
el resultado de un juicio con todas las garantías". Ha apuntado que en todo caso se debe "respetar siempre
la ley" aunque ha indicado que el hecho de que haya "reacciones o
manifestaciones" tras una sentencia judicial "forma parte del
desenvolvimiento ordinario en una sociedad democrática".
"Las decisiones judiciales deben aceptarse siempre en una situación de
normalidad cuando se vive en Estado de Derecho, como es el caso", ha
añadido. Preguntado a pocas semanas de conocerse la
sentencia del caso del "procés" sobre su opinión en cuanto al
funcionamiento de las euroórdenes, a las que ha hecho referencia en su
discurso, Lesmes ha dicho que "son mecanismos de cooperación basados en
la confianza recíproca que funcionan razonablemente bien".
Ha señalado asimismo que cree que la sentencia del TS con relación al
proceso independentista debería hacerse pública durante "la primera
quincena de octubre" y que el caso de las nueve personas detenidas esta
mañana en diferentes puntos de Cataluña "no tiene nada que ver" con la
citada sentencia. En su parlamento ante los nuevos
alumnos de la Escuela Judicial, Lesmes ha subrayado el "compromiso" del
Poder Judicial con el Estado de Derecho "no solo dentro sino también
fuera de nuestras fronteras".
"Todos los miembros de la Carrera Judicial debemos
estar, y de hecho estamos, comprometidos con la defensa del Estado de
Derecho, no solo dentro sino también fuera de nuestras fronteras", ha
señalado. Lesmes ha llamado a los presentes a
"mantener un respeto inquebrantable al principio de legalidad" y ha
apuntado que "el juez nunca puede suplantar la voluntad de la Ley, que
es la voluntad de la mayoría, por la suya propia" dado que "hacerlo
sería caer en la arbitrariedad".
Ha reivindicado "el
principio de la independencia judicial, entendida como un espacio para
la decisión judicial exento de influencias indebidas" y ha pedido a los
alumnos de la Escuela Judicial que ejerzan su futura función como jueces
"de manera prudente, moderada y respetuosa con los demás poderes del
Estado". Y ha aseverado que "la percepción de
Justicia no se nutre solo del sentido y alcance de lo que se decide
sino, también, del cómo se ha decidido", así como ha apuntado: "Sin
jueces independientes todo el sistema judicial estaría en riesgo, porque
fallaría su pilar fundamental y la base del Estado de Derecho".
En la inauguración también han tomado la palabra el presidente del
Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María
Barrientos, el vocal del órgano de gobierno de los jueces y miembro de
la Comisión de Selección Rafael Mozo y el director de la Escuela
Judicial, Jorge Jiménez. Barrientos ha detallado en
qué consiste a su juicio "la excelencia del buen juez": este debe ser
"independiente, responsable, humano y sensible, respetuoso y considerado
con las partes, integrado en la sociedad y atento a su evolución, en
definitiva, mentalizado de qué es un servicio público".