EFE | La
Justicia francesa inició este lunes el juicio penal por el escándalo
Mediator, nombre de un medicamento de la farmacéutica Servier contra la
diabetes que muchos médicos recetaban como adelgazante y que está
considerado responsable de centenares de muertes.
Desde su comercialización en 1976 hasta su retirada del mercado en 2009,
se calcula que fue utilizado por cinco millones de personas en Francia,
y algunos estudios oficiales elevan a más de 2.000 el número potencial
de víctimas mortales. El medicamento fue prohibido después de que se
detectasen las graves valvulopatías, hipertensión arterial pulmonar y
otros efectos secundarios que provocaba en algunos pacientes.
Mediator se utilizó también en países como España o Italia, donde dejó de venderse, respectivamente, en 2003 y 2004.
El proceso, que se inicia en París diez años después de que la
neumóloga francesa Irène Frachon diera la voz de alarma, ha movilizado a
4.981 víctimas, de las cuales 2.684 se han constituido como parte
civil.
Entre ellas, Marie Benkemun, mujer de 76 años que lo tomó durante una década, hasta 2009, por recomendación de su dietista.
Cuando el escándalo se destapó, acudió al cardiólogo preocupada y los
médicos le detectaron dos valvulopatías atribuidas al consumo del
Mediator, que en la actualidad le provocan cansancio y problemas de
respiración.
"Espero ser indemnizada y que el
laboratorio reconozca que se equivocó", explica a EFE Benkemun, que
asegura sentirse "engañada" tanto por su antiguo médico como por
Servier. El grupo farmacéutico, principal inculpado,
se sienta en el banquillo entre otros cargos por homicidios y lesiones
involuntarias, engaño agravado con daño para pacientes, y estafa con
perjuicio para la seguridad social y las mutuas.
También comparecerá la Agencia Nacional de Vigilancia del Medicamento
(ANSM), que tras el escándalo reemplazó a la antigua agencia de
seguridad sanitaria (AFSSAPS), en su caso por "homicidios y lesiones
involuntarias" debido a su tardanza a la hora de retirar de la
circulación un producto peligroso. En 2011, la
Inspección general de Asuntos Sociales estimó que debería haberse vetado
ya en 1999, el mismo año en que se detectó un primer caso de disfunción
de las válvulas cardíacas en una persona que lo tomaba.
Se espera que el juicio dure hasta el próximo abril y que declaren más
de un centenar de testigos. Entre los 25 acusados hay once personas
morales y 14 físicas, dos de las cuales fallecieron después de que hace
dos años se decidiera reenviar el caso ante el Tribunal Correccional. El principal protagonista, Jacques Servier, fundador de la farmacéutica, murió en 2014 a los 92 años de edad.
"Nuestro mayor deseo es que se esclarezcan los hechos para poder
demostrar que no hubo engaño sobre el medicamento. Durante todos estos
años no hemos podido ser escuchados ni hacer valer nuestros argumentos",
dijo este domingo en el semanario "Le Journal du Dimanche" el
presidente de Servier, Olivier Laureau. Las partes civiles, no obstante, están convencidas de la culpabilidad de la compañía.
"Sabía muy bien lo que hacía. Esperamos que se reconozca que el
producto prescrito se desvió de su uso principal haciendo correr un
riesgo a la gente", destacó este lunes a EFE la letrada Marion Hochart,
representante de una afectada de 47 años. En 2013, el
famoso nutricionista francés Pierre Dukan, conocido por la dieta de
adelgazamiento que lleva su nombre, fue suspendido temporalmente del
ejercicio profesional por haberlo prescrito a una paciente que quería
bajar de peso y haber mentido sobre el tratamiento. La polémica que rodea a Mediator hizo reconocer al Ministerio de Sanidad
que iba a ser necesario recuperar la confianza de los pacientes en el
sistema de vigilancia sanitario.
El Estado puso en
marcha en 2011 un fondo de indemnización, y hasta el momento, según
recuerda el diario "Le Parisien", Servier ha indemnizado a 3.762
pacientes con un total de 164 millones de euros, una cifra récord en
Francia. El escándalo, además, ha dado lugar a libros
y películas en Francia, como el filme "La fille de Brest", inspirado en
la neumóloga Frachon y dirigido por Emmanuelle Bercot.