EFE | El
líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha llamado este sábado a la movilización
de militantes y simpatizantes ante el 10N y, prácticamente, ha reducido
sus adversarios a dos, PP y Cs, a los que ha cuestionado el proyecto
político que puedan ofrecer cuando son "residuales en buena parte del
territorio".
En una intervención ante el Comité Federal, máximo órgano de decisión
entre congresos, Sánchez ha comenzado una nueva fase de la campaña, ha
situado el 10N como "una oportunidad" en la que el PSOE se presenta como
"la izquierda cabal" que ofrece un proyecto "en positivo, con los pies
en el suelo" y con un recorrido de cuatro años, "no un proyecto de
investidura". Ante los dos centenares de asistentes al Comité Federal, que ha
marcado la estrategia de campaña para el 10N, Sánchez se ha referido a
la "estabilidad" que da el PSOE ante retos como el "brexit", la
ralentización económica y la sentencia del "procés".
Y más que sobre la sentencia, sobre Cataluña, Sánchez ha exigido al
Govern y a los separatistas que condenen "cualquier tipo de violencia"
de cualquier "grupúsculo independentista" porque aún están a tiempo de
evitar "mayores errores" y deben rectificar y volver a la legalidad.
Sánchez ha asegurado que el movimiento independentista catalán "ha
fracasado y su naufragio es total" tras haber llevado a la sociedad
catalana a "un callejón sin salida", por lo que les ha pedido que dejen
de "engañar".
"A los que busquen bronca o mal rollo se la dejamos todo y a los que
busquen confrontación o destrucción, se la regalamos", ha aseverado.
Sánchez ha insistido en que el proyecto político del PSOE es "en
positivo" para liderar una alternativa a la parálisis y ofrecer
"certidumbre y estabilidad".
Y, en su opinión, el 10N es una mera disyuntiva entre "retroceso y avance".
"Nosotros no debemos virar hacia ningún lado porque somos lo que
somos: la izquierda responsable y transformadora, capaz de tender la
mano", ha señalado y aunque, ha admitido que "somos la izquierda que
sueña, no prometemos nada imposible". Sánchez no ha hecho referencias explícitas a Unidas Podemos si bien
ha situado al PSOE como el gobierno de "izquierda cabal" y la única
mención a la nueva candidatura de Íñigo Errejón ha sido constatar la
"abundancia de ofertas" para estas elecciones.
En el transcurso del Comité, a puerta cerrada, los líderes
territoriales y dirigentes socialistas, que intervinieron, han ampliado
el abanico de adversarios políticos y han incluido a Vox.
"Nuestro adversario es la derecha, las tres derechas, no Unidas Podemos", han coincidido.
Ante el Comité ha habido una veintena de intervenciones. Entre otros,
han pedido la palabra el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo
Puig; el de Canarias, Ángel Víctor Torre; la presidenta de Navarra,
María Chivite; el secretario de los socialistas madrileños, José Manuel
Franco; el del PSC, Miquel Iceta; el secretario de los socialistas de
Castilla y León, Luis Tudanca; el de La Rioja, Francisco Ocón, y el
presidente de la FEMP; Abel Caballero.
Todos los intervinientes, que han empezado dando las gracias por la
sentencia que permitirá la exhumación de los restos de Franco y han
explicitado su apoyo unánime a Pedro Sánchez, han subrayado que "los
únicos que podemos hacer más país somos los socialistas" y han pedido
una campaña "sin reproches".
En su réplica, igual que en su intervención de apertura, Sánchez ha
evocado el tema de la exhumación de Franco y ha puesto en valor todas
las palabras de los dirigentes territoriales que le han agradecido que
no haya aceptado ser investido presidente a cualquier precio.
Por tanto, apoyo unánime del Comité Federal a Sánchez que se pone en
marcha para el 10N, en una nueva fase que el líder socialista inicia
este domingo en la Fiesta de la Rosa que el PSC celebra todos los años
en la Pineda de Gavá, el área metropolitana de Barcelona.