EFE | El
secretario general del PSOE y presidente del Gobierno en funciones,
Pedro Sánchez, ha reclamado a los 7,5 millones de votantes que confiaron
en el proyecto socialista el pasado 28 de abril "un esfuerzo más" para
superar el bloqueo en el que el país lleva "varado" muchos meses.
En el segundo acto de la precampaña electoral, Sánchez ha dicho en
Zaragoza que es "el único" que garantiza "estabilidad, progreso y una
respuesta justa a los desafíos de la sociedad". Ante unas 500 personas que han llenado el Teatro de las
Esquinas -otras 400 han tenido que quedarse fuera, según fuentes
socialistas-, el presidente en funciones ha dicho que la pregunta que
hay que hacerse el 10 de noviembre es si el día siguiente, los españoles
quieren o no que haya gobierno.
"Quien lo quiera
tiene que apostar por el PSOE, y quien quiera más bloqueo tiene otras
opciones a izquierda y derecha en las que confiar", ha enfatizado
Sánchez, después de destacar el "grandísimo resultado" de los
socialistas en las elecciones del 28 de abril, y también en las
autonómicas y municipales del 26 de mayo. Tras el
10N, ha recalcado, no puede volver a triunfar el bloqueo. Por el
contrario, debe hacerlo el PSOE, ha dicho, que conserva en sus siglas
una E que, para su secretario general, va más allá de significar España.
Significa, ha explicado, el apoyo a la educación pública y al empleo
digno con el compromiso de derogar la reforma laboral y de incrementar
el salario mínimo al 60 por ciento del salario medio.
Esa E del PSOE, ha agregado Sánchez, representa la empatía social y el
Estado del bienestar; la emancipación de los jóvenes y de las mujeres,
frente a otros partidos que "frivolizan y banalizan la igualad real y la
violencia machista", y la ecología.
Pero sobre todo
la estabilidad, porque a Sánchez lo que más le preocupa ahora, según ha
reconocido, es cerrar esta etapa de inestabilidad, incertidumbre y
precariedad ante los importantes desafíos del país.
Entre ellos, el enfriamiento económico, el brexit o el "procés", a cuyos
impulsores les ha instado a empezar a hablar de convivencia después de
diez años hablando de independentismo.
Les ha
instado, asimismo, a que "no jueguen con fuego" y a que condenen la
violencia, y ha recordado, como ya ha dicho esta mañana en Huesca, que
si el Gobierno de España tiene que responder a un "intento de quiebra
unilateral", se regirá en tres principios: firmeza democrática,
proporcionalidad y consenso con el resto de fuerzas.