EFE | Los
sindicatos del sector público (ADEDY) y del privado (GSEE) griegos
secundan hoy un paro de 24 horas, el segundo desde la
victoria electoral de los conservadores en julio, contra los cambios que
pretende introducir el Gobierno en los convenios colectivos y el
derecho de huelga.
Los sindicatos protestan contra las disposiciones del borrador de la ley
para facilitar inversiones, que se presentará en el Parlamento en
octubre e introduce la primacía de los acuerdos de empresa a los
convenios colectivos. Además, hace obligatorio un voto electrónico con participación de al menos el 51 % de los afiliados para declarar una huelga. El sindicato comunista Pame, que también participa en la huelga de
hoy, ha afirmado que lo hace para responder al Gobierno "con la misma
lucha que están intentando abolir, con nuestros sindicatos y el derecho a
la huelga".
Al movimiento se suman además médicos y personal sanitario,
profesores, trabajadores de bancos, medios de comunicación y el
transporte público.
Las tres líneas de metro de la capital ateniense, los trenes de cercanías y larga distancia no dan servicio este miércoles.
Los autobuses y trolebuses de Atenas hacen paros en la mañana hasta
las 09.00 hora local y desde las 21.00 hasta la medianoche, mientras el
tranvía funcionará sólo entre la 09.00 y las 15.00 horas.
Los ferris permanecen amarrados en los puertos del Pireo, Rafina y
Lavrio, cortando todo transporte hacia y desde las islas, mientras los
armadores se manifestarán en El Pireo.