EUROPA PRESS | El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha referido al conflicto
independentista catalán al asegurar que el "enemigo de algunos era
España, la ley y la Constitución". Rajoy se ha pronunciado de
este modo durante el debate mantenido este jueves con el que también
fuera presidente del gobierno, el socialista Felipe González, en el
'Foro La Toja. Vínculo Atlántico', que se celebra en la Illa da Toxa
(Pontevedra).
En este escenario, Rajoy ha considerado que "no
solo en España, sino en general, en todo el mundo" están surgiendo
"nacionalismos populistas". "El nacionalista se cree que el sitio donde
él ha nacido es el mejor del mundo", ha señalado el expresidente, que ha
indicado que, "entonces, cualquier limitación que se produzca, les
molesta". Entre ellas, ha citado la emigración, el libre
comercio, el multilateralismo y ha destacado el brexit como "el caso más
paradigmático". "Consideran que yéndose de aquí se van a ahorrar un
porrón de libras esterlinas, que ya no va haber ningún emigrante, que la
Unión Europea es su enemigo...", ha manifestado.
"Y aquí, en
España, el enemigo de algunos era España... tenían que buscar su
enemigo, que era España, y la ley y la Constitución", ha censurado.
Además, se ha referido a la situación actual en Cataluña para
asegurar que "no es la primera vez que se producen acontecimientos
indeseables" y ha incidido en que siempre el argumento es "un
sentimiento". "Es muy difícil discutir contra un sentimiento", ha
apuntado.
Con todo, ha asegurado que cando se produce una
"colisión entre sentimientos" lo que hay "es la ley", que "es lo que
ordena la convivencia". Por tanto, cumplir la ley y las Constituciones
"es lo que procede aplicar en los tiempos en los que vivimos". "No hay
otra y está yendo la cosa, por más problemas que pueda haber ahora con
la sentencia, está yendo a mejor", ha considerado.
"Los sentimientos no son derechos"
Tras la intervención de Rajoy, el socialista Felipe González, ha
definido a España como un país "plural en las ideas" y "diverso en los
sentimientos de pertenencia". Con todo, ha dejado claro que "los
sentimientos, absolutamente respetables, no son derechos".
Así, ha expresado que cuando escucha a un nacionalista referirse a su
región como "nación" él está dispuesto a "aceptar" siempre que éste
"acepte" que "España es una nación que nos afecta a todos y que, por lo
tanto, el derecho a decidir es de todos".
Todo ello en una
intervención en la que ha considerado que "hay un cierto fracaso de la
política" cuando todos "están pendientes de lo que decida" el juez
Manuel Marchena y el Tribunal Supremo. "No porque estemos pendientes de
si será o no discutible de acuerdo a derecho, sino de la dimensión
política de lo que decidan", ha apuntado en un debate en el que se ha
referido al juicio del 'procés' como "impecable". EP