EFE | El
presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha reclamado hoy a todos los partidos que tras las elecciones del 10 de noviembre
pongan fin al bloqueo que ha impedido la formación de un Ejecutivo y que
se logren acuerdos que permitan gobernar a quien gane los comicios.
Sánchez ha lanzado esa petición en la clausura del I Foro La
Toja-Vínculo Atlántico, donde el viernes los expresidentes Felipe
González y Mariano Rajoy instaron a PSOE y PP a lograr acuerdos y
permitir un Gobierno estable. A ese diálogo entre los dos ex jefes del Ejecutivo se ha referido
Sánchez, quien, sin embargo, no ha aludido a las palabras del líder de
Ciudadanos, Albert Rivera, quien en esta jornada se ha abierto a pactar
con el PSOE. El presidente del Gobierno ha señalado que son los ciudadanos los que
deciden con su voto el multipartidismo y, por tanto, "bienvenido sea".
"Cualquier opción es bienvenida. La opción que no es bienvenida es el
bloqueo", ha añadido antes de resaltar que los partidos deben asumir el
resultado electoral.
Eso, a su juicio, significa que quien gana no puede imponer su
programa y debe acordar con otras fuerzas un proyecto programático, pero
al mismo tiempo que, quien pierde, "no puede bloquear ni tratar de
imponer en los despachos lo que las urnas les han negado".
Ha sido a continuación cuando ha considerado que el multipartidismo
contribuye al país en la medida en que facilita la gobernabilidad, no
cuando se dedica a destruir la estabilidad que necesita para abordar las
grandes reformas.
Sánchez ha resumido su exposición: "La única opción que no es
aceptable es el bloqueo, los españoles deciden la orientación del
Gobierno con su voto progresista o conservador y lo que necesita España
es un Gobierno cohesionado y estable".
Una estabilidad que ha dicho que es en la actualidad muy necesaria
por el desafío independentista catalán y ante el que ha instado a
impedir que tenga más influencia en la gobernabilidad del país.
A los independentistas catalanes se ha referido igualmente para
advertirles de que sean conscientes de que su proyecto ha sido un
fracaso y "ha naufragado" tras sus grandes "mentiras y falacias".
Les ha pedido también que asuman esa realidad y les ha recordado que
una minoría será siempre una minoría que no se puede imponer a la
mayoría.
Un día después de que el Gobierno convocara al embajador de Estados
Unidos en España, Duke Buchan, para transmitirle su "rechazo frontal" a
esa subida de aranceles, Sánchez ha expuesto la posición que va a
mantener al respecto.
Pretende mantener las mejores relaciones con el Gobierno de Estados
Unidos, pero ha subrayado que la responsabilidad de todo gobierno es
defender al sector agroalimentario ante "cualquier tipo de atropello
arancelario que se pueda perpetrar en las próximas semanas".
En su intervención, ha enumerado algunos de los principales retos que
tiene España ante sí, como son una economía que encare la
digitalización, el empoderamiento de la mujer, lograr la igualad real,
reforzar la cohesión social y el reparto justo de la riqueza, modernizar
el sistema educativo e impulsar una transición ecológica justa.
En el desarrollo de esas prioridades y con el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, presente en el acto, se ha detenido en cuestiones
como la necesidad de aprobar el nuevo sistema de financiación
autonómica,
Ha reconocido que hay parámetros como la despoblación, la dispersión o
el envejecimiento que aumentan el coste de los servicios públicos
esenciales en muchos territorios de España como Galicia.
Serán aspectos que ha garantizado que tendrá muy en cuenta si en la
próxima legislatura sigue siendo el jefe del Ejecutivo y le corresponde
por tanto impulsar el nuevo sistema de financiación.
Para conseguir ese nuevo sistema y para estar en condiciones de
afrontar todos los retos que España tiene ante sí, Sánchez ha insistido
en la necesidad de que, tras las elecciones del 10 de noviembre, haya un
Gobierno sólido y una mayoría parlamentaria estable.