EFE | El
conseller de Interior, Miquel Buch, ha asegurado que, ante la
"complejidad de la etapa" que vive Cataluña y que "podría incrementarse
más en los próximos días", los Mossos d'Esquadra actuarán como policía
de seguridad y judicial para garantizar los derechos y libertades y la
"convivencia pacífica".
Buch ha participado este martes en el acto de presentación de los 384
nuevos agentes de los Mossos d'Esquadra, junto al secretario general de
este departamento, Brauli Duart, y el nuevo jefe de la policía catalana,
Pere Ferrer. Durante su intervención en el acto, Buch ha subrayado que los Mossos,
dada su profesionalidad, están preparados para “resolver cualquier
escenario” que se pueda dar en los próximos días, y ha recordado a su
antecesor en el cargo, Joaquim Forn, a pocos días de que se conozca la
sentencia del caso ‘procés’.
El titular de Interior ha destacado que la policía catalana siempre
ha actuado con “profesionalidad y rigor” en los “momentos más
complicados de gestionar” debido a la “difícil situación política” de
Catalunya de los últimos años, que han afectado a cargos como “al amigo
Forn y al mayor Trapero”.
En este contexto, ha animado a los Mosos a “encarar juntos los retos”
a los que deben enfrentarse en los próximos días. “Todos somos
conscientes de la complejidad de la etapa y que en los próximos días
podría incrementarse más -en vísperas de la sentencia del Tribunal
Supremo y de las movilizaciones previstas en caso de que ésta sea
condenatoria- pero, ha agregado, por su “profesionalidad” la policía
catalana “está preparada para resolver cualquier escenario que se pueda
presentar”.
Así, y de acuerdo con el marco legal vigente, Buch ha señalado que
los Mossos actuarán como policía de seguridad y como policía judicial
para “dar cumplimiento al libre ejercicio de las libertades y los
derechos y “velando por la convivencia pacífica”. “Estoy convencido de
que así lo harán, como siempre, y que se sobrepondrán a las
dificultades” para servir como policías a “todos los catalanes”, ha
puntualizado. El conseller ha comenzado su intervención asegurando que Barcelona
tiene unos niveles de seguridad similar a otras capitales europeas, si
bien ha admitido un repunte de determinados delitos que han creado una
sensación de inseguridad en los barceloneses.
Buch, en este sentido, ha recordado que el pasado mes de julio
anuncio un “compromiso” con ocho objetivos: la elaboración de un plan
estratégico ‘Barcelona Ciudad Segura’, un plan de choque con la
incorporación de nuevos agentes, reforzar la estructura de los mandos,
la prevención con más horas de patrullaje en las calles, hacer frente a
la criminalidad en zonas como Ciutat Vella y las áreas más turísticas,
crear una oficina de atención ciudadana conjuntamente con la Guardia
Urbana y, por último, hacer frente al top manta.
Para implementar el plan estratégico ‘Barcelona Ciudad Segura’, Buch
ha explicado que se han reunido nueve grupos de expertos con
representantes de la Generalitat, del Ayuntamiento y de la sociedad
civil, que en las próximas semanas harán entrega de un informe con sus
propuestas para solucionar este “repunte de la inseguridad”, más allá de
las medidas “estrictamente policiales”.