EFE | El
presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado hoy
que será el Parlament el que dé una respuesta, basada en "la democracia,
los derechos humanos y el derecho a la autodeterminación", a la
sentencia del Tribunal Supremo sobre el 'procés' y ha avalado la
"desobediencia civil".
Dos días después de superar la moción de censura presentada por
Ciudadanos, Torra ha vuelto al Parlament para someterse a una nueva
sesión de control, en la que ha asegurado que, si hay condenas a los
líderes independentistas procesados, habrá que responder "con firmeza,
serenidad, responsabilidad, determinación" y sin salirse del "único
camino" posible, que es el del "voto y la palabra".
Será el Parlament, ha dicho, el que responda a una sentencia que
puede ser "el torpedo más grave que puede haber contra la convivencia en
Cataluña si no es absolutoria".
De hecho, los grupos independentistas prevén la convocatoria de un
pleno específico en el Parlament para responder a la sentencia, en el
que se votarán propuestas de resolución.
Torra no ha querido entrar en detalles sobre esa respuesta, más allá
de subrayar que deberá basarse en "la democracia, los derechos humanos y
el derecho a la autodeterminación".
Sí ha recalcado que el independentismo es "pacífico, democrático y no
violento", si bien "es posible que use la desobediencia civil, claro
que sí, que también es un derecho, como el derecho a la protesta, a la
concentración, a la libertad".
Lo que ha descartado categóricamente, a preguntas del presidente del
PPC, Alejandro Fernández, es la posibilidad de "abrir las cárceles"
catalanas si hay condenas a los líderes del 'procés'.
Más tarde, en los pasillos del Parlament, Fernández ha condenado la
defensa de la desobediencia civil realizada por Torra: "Lo que hacemos
siempre es un llamamiento al orden, a la convivencia y no podemos
compartir ningún llamamiento a la desobediencia". El momento más tenso de la sesión de control ha sido cuando Torra y el
presidente del grupo de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, se han
acusado de "banalizar" la violencia.
"¿Por qué no ha salido a desmentir si el Govern conocía o no los
planes de los presuntos terroristas?", ha preguntado Carrizosa, que ha
afirmado que el juez de la Audiencia Nacional envió a prisión a los
siete CDR detenidos al considerar que había indicios de que "preparaban
presuntamente atentados terroristas" y ha subrayado que los miembros de
esos "comandos" no son "héroes, son villanos".
Torra le ha preguntado si es que ha tenido acceso a un sumario
secreto y si se piensa que la cámara catalana es una "taberna" en la que
puede realizar acusaciones sin "aportar pruebas": "Esto es el
Parlamento de Cataluña y aquí no se calumnia", ha enfatizado.
Por su parte, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha instado a
Torra a que, ante la reacción que pueda producirse cuando el Tribunal
Supremo emita su sentencia, garantice los derechos tanto de quienes
quieran manifestarse como de quienes quieran "ir a trabajar sin
participar en estas actividades" de protesta.
Previamente, la portavoz parlamentaria de ERC, Anna Caula, ha
vaticinado que la sentencia "no será absolutoria", sino que será "de
venganza, dura", y ha animado al PSC a ser "valiente" y desmarcarse de
un PSOE que "propone solo la represión". Mientras tanto, la diputada de Catalunya en Comú Podem Marta Ribas ha
pedido al Govern mayor implicación para evitar despidos en el tejido
industrial catalán ante la "segunda ola de la crisis".