EFE | El
Nobel de Química premió este miércoles el desarrollo de la batería de
iones de litio, usada en teléfonos móviles, ordenadores portátiles o
vehículos eléctricos, y que ha dado acceso a una revolución tecnológica.
El alemán John B. Goodenough, el británico Stanley Whittingham y el
japonés Akira Yoshino sentaron las bases de una sociedad "inalámbrica y
libre de combustibles fósiles", destacó en su fallo la Real Academia de
las Ciencias sueca. El Nobel ha reconocido un invento que más de media humanidad lleva en el bolsillo o tiene en su casa y que Olof Ramströn, también de la Academia de Ciencias, calificó de "brillante".
Los nuevos nobel realizaron "importantes descubrimientos"
por separado, pero juntos fueron los que dieron lugar a la actual
batería de iones de litio, que "en cierto sentido ha servido para hacer
el mundo recargable". Wittingham construyó
la primera batería de litio funcional a principios de 1970, aprovechando
el impulso de ese elemento químico para liberar su electrón exterior; y
Goodenough dobló su potencial aumentando la potencia y utilidad.
Yoshino hizo la batería viable en la práctica eliminando el litio puro
para sustituirlo por iones de litio, más seguros.