EFE | El
Nobel de Economía reconoció hoy el trabajo de tres expertos en
el campo del desarrollo que han transformado los estudios sobre pobreza
con un enfoque experimental y que han tenido influencia directa en las
políticas en ese área.
El indio Abhijit Banerjee, el estadounidense Michael Kremer y la
francesa Esther Duflot han jugado un rol "decisivo" en reformular la
investigación en economía de desarrollo en las últimas dos décadas,
señaló en su fallo la Real Academia de las Ciencias sueca. Sus estudios han tenido resultados concretos en áreas como salud y
educación, han "ayudado" a aliviar la pobreza global y tienen un gran
potencial en mejorar más las vidas de las capas más pobres de la
sociedad.
Banerjee, Kremer y Duflot mostraron cómo se puede encarar la pobreza
global descomponiéndola en cuestiones más precisas a nivel individual o
de grupo, respondidas luego usando experimentos de campo especialmente
diseñados.
La productividad presenta grandes diferencias, no solo entre países
ricos y pobres, sino también dentro de los propios países pobres, como
señalaron Banerjee y Duflo en varios estudios.
A mediados de la década de 1990, Kremer trasladó parte de su
investigación del noreste de Estados Unidos a la Kenia rural, donde
realizó varios ensayos de campo con una ONG local.
Así, escogieron escuelas que necesitaban apoyo y las dividieron al
azar en grupos diferentes: todas recibieron recursos adicionales, pero
de forma diferente y en momentos distintos.
Los experimentos mostraron que ni la disponibilidad de más libros de
texto ni la introducción de más comidas gratuitas en las escuelas
tenían influencia en los resultados de aprendizaje.
Estudios posteriores de los galardonados revelaron que el problema
principal en muchos países pobres no es la falta de recursos, sino que
la enseñanza no está lo suficientemente adaptada a las necesidades de
los alumnos.
Banerjee y Duflo probaron en otra investigación posterior en dos
ciudades indias que ayudas concretas a los alumnos más débiles eran una
medida efectiva a corto y medio plazo.
A los trabajos de campo en Kenia e India siguieron muchos similares
en otros países, centrados también en aspectos como la salud, el acceso
al crédito y la adopción de nueva tecnología.
Los premiados han estado a la cabeza de la investigación de la
validez externa y el desarrollo de nuevos métodos que consideren los
efectos excluyentes e indirectos de los trabajos de campo. Ello, unido
al hecho de vincularlos con la teoría económica, ha permitido que se
generalicen resultados a otros contextos parecidos.
Los trabajos de Banerjee, Kremer y Duflot sobre tutorías de apoyo han
influido por ejemplo en la adopción de programas de ese tipo en India,
que afectan a 5 millones de escolares.
Y sus estudios sobre antiparasitarios han sido determinantes en las
recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para
distribuir medicina de forma gratuita a más de 800 millones de escolares
en áreas donde más del 20 % padece de un tipo específico de infecciones
por lombrices parasitarias.
Los tres investigadores suceden en la nómina del Nobel de Economía a
los estadounidenses Willian Nordhaus y Paul Romer, premiados por revelar
las interacciones de la economía de mercado con la naturaleza y el
conocimiento.
Duflo, que ganó en 2015 el Princesa de Asturias de Ciencias Sociales,
es además la segunda mujer en ganar el Nobel de Economía, después de
que la estadounidense Elinor Ostrom lo hiciese en 2009.
El Nobel de Economía, cuyo nombre real es Premio de Ciencias
Económicas en memoria de Alfred Nobel, es el único de los seis
galardones no creado en su día por el magnate sueco sino que fue
instituido en 1968 a partir de una donación a la Fundación Nobel del
Banco Nacional de Suecia con motivo de su 300 aniversario.
Con el de Economía se cierra la ronda de ganadores de este año de los
Nobel, en una edición atípica en la que por primera vez en casi seis
décadas se repartieron dos galardones en Literatura, ya que la Academia
Sueca aplazó el premio el año pasado por la crisis histórica originada
por un escándalo sexual y de filtraciones.
Los Nobel se entregarán el próximo 10 de diciembre en una doble
ceremonia en Oslo, para el de la Paz, y en Estocolmo, para el resto.