EFE | Más
de la mitad de la población española vive en el límite de sus
posibilidades y no puede permitirse imprevistos -el 55,3 %- y a pesar de
la recuperación económica, un total de 12.188.288 personas -el 26,1 %-
se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.
Son datos del último informe el "Estado de la Pobreza 2019" que ha
presentado este miércoles en el Senado la Red Europea de Lucha contra la
Pobreza y la Exclusión Social, que detecta grandes diferencias entre
las comunidades "del norte y del sur": las tasas más bajas de pobreza
son del País Vasco y Navarra y las más altas se registran en Andalucía y
Extremadura. Este análisis muestra un perfil de las personas pobres
muy distinto al de la miseria y explica que una parte muy importante de
la población pobre está constituida por personas españolas (80,5%),
adultas (77,6%), con nivel educativo medio y además con trabajo.
"El desempleo no define a la pobreza; dentro del grupo más numeroso
está el de las personas empobrecidas con empleo, nos debe hacer
reflexionar, disponen de un empleo remunerado, pero cuyo salario no les
permite disponer de los recursos necesarios para satisfacer sus
necesidades básicas", ha destacado el presidente de esta red que agrupa a
más de 8.000 entidades sociales, Carlos Susías.
España mantiene la tendencia descendente por cuarto año consecutivo del
porcentaje de personas en riesgo de pobreza (el 0,5), pero con menos
intensidad (190.000 personas dejaron de estar en riesgo respecto a
2018).
"La crisis no ha generado la pobreza, la ha
hecho más intensa y más extensa, porque ya teníamos una gran mochila
anterior y hay que ver cómo se revierten estas situaciones, incluso las
de antes de la crisis", ha aseverado. Pese al
aumento del Producto Interior Bruto -el 17,5 % en los últimos cuatros
años-, no han mejorado las condiciones de vida de las personas en
situación de pobreza, ha lamentado.
"Mientras que a
las personas con alto poder adquisitivo la salida de la crisis les ha
costado dos años, las personas en riesgo de pobreza se mantienen en esa
situación de riesgo más de 9 años después", ha añadido el responsable de
la red, que ha realizado su informe con datos oficiales (como Euroestat
e INE). El informe refleja que la privación
material severa (no poder mantener temperatura adecuada en sus casas,
tener una semana de vacaciones, comer proteínas dos veces a la semana y
gastos imprevistos) se ha incrementado hasta el 5,4 % (más de 2,5
millones de personas) después de tres años de reducción interrumpida.
La salida de la pobreza es mayor en los hombres que en las mujeres; así
la tasa de pobreza en los hombres se sitúa en el 25,1 %, mientras que
la de las mujeres es del 27 %. "Hay un problema de género, las medidas
políticas actúan de manera distinta en hombres y mujeres y provoca que
las condiciones de salida -de la pobreza- sean desiguales".
"Tener hijos es un importante factor de riesgo de pobreza y exclusión,
así en todos los hogares en los que viven menores tienen tasas más altas
que en aquellos donde no los hay", ha advertido Susías, y ha añadido:
"Todos los indicadores de pobreza infantiles son peores; hay que pensar
en su futuro, pero también en su presente y es necesario que la niñez
tenga medidas especificas".
El informe muestra una
España dividida en dos mitades: las regiones desde Madrid hacia el norte
tienen tasas bajas en pobreza, similares con los países más
desarrollados de la UE, mientras que las del sur muestras tasas muy
elevadas que pueden llegar a ser hasta 30 puntos porcentuales más
elevadas.
En la última década, se ha producido "un
claro empeoramiento de las condiciones de vida de las personas más
pobres, expresado principalmente en el aumento de la brecha de pobreza y
de la tasa de pobreza severa". Así, unas 740.000 personas más que en
2008 se mantienen en pobreza severa. "Decir que todos
hemos sufrido la crisis es una verdad a medias, algunas la sufrieron
muy poquito y otros, la siguen sufriendo", ha opinado Susías, quien ha
reclamado, entre otras medidas, establecer un sistema de rentas mínimas y
una acción especifica para las 30.000 personas que se encuentran en
situación de sinhogarismo.
En relación con la UE,
según el indice de pobreza europeo (Arope), España es el séptimo país
con tasa más alta, solo superada por Bulgaria, Rumanía, Grecia,
Lituania, Italia y Letonia. España se comprometió en
la Estrategia Europa 2020 a reducir al menos en 1,4 millones de personas
el nivel de pobreza de 2008 y a reducir la pobreza infantil.