EFE | El
expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont, huido en
Bélgica desde 2017 y perseguido en España por presuntos delitos de
sedición y malversación en la causa del "procés", ha quedado hoy en libertad sin fianza pero con condiciones, tras comparecer
ante la Justicia belga.
Según informó Puigdemont a la prensa tras presentarse voluntariamente
ante las autoridades belgas, deberá informar de si tiene intención de
salir de Bélgica y mantener una residencia fija en el país, en el
contexto de la orden europea de detención y entrega (euroorden) dictada
por el Tribunal Supremo.
"La Policía me condujo a comparecer ante el juez y el juez, que ha
estado tomándome declaración, acaba de dictar las condiciones de mi
libertad sin fianza con posibilidad de salir de Bélgica con su permiso,
fijando la residencia donde ya la tengo fijada en estos momentos de
forma legal", ha explicado ante los medios de comunicación. Ha dicho, además, que debe estar "a disposición para cuando sea
requerido por las autoridades judiciales si es el caso".
"Y
evidentemente continuando gozando de mis derechos", ha agregado.
Puigdemont ha indicado que "no hay más medidas cautelares" y que, por
el momento, las autoridades belgas no le han vuelto a citar.
Su abogado Gonzalo Boye ha agregado que confían "en que en los
próximos días se vaya aclarando el dossier habida cuenta de los errores
que contiene la orden europea una vez más".
Ha asegurado que su cliente está "siempre a disposición de la
justicia imparcial" y que permanece "en todo momento en contacto con las
autoridades belgas".
Preguntado por si tienen conocimiento de que se vayan a emitir
euroórdenes también contra los exconsejeros huidos, Boye ha indicado que
no se les ha informado de ello.
"Conocen cuál ha sido el procedimiento en el año 2017, en el año
2018, y confiamos que esta vez permitan que las autoridades belgas
terminen dictando una sentencia sobre el fondo del asunto", ha
concluido.
La Audiencia Nacional cursó una primera euroorden en noviembre de
2017, inmediatamente después de la huida de Puigdemont a Bélgica, que
fue suspendida al pasar el caso al Tribunal Supremo.
Se reactivó en marzo de 2018, lo que posibilitó la detención de
Puigdemont en Alemania.
Pero el tribunal regional de Schleswig-Holstein
rechazó su entrega por rebelión y sólo la admitió por malversación,
extremo que Llarena rechazó al considerar que sería injusto con los
acusados que no habían huido y debían responder por todos los delitos
que se les imputaban. icarse la sentencia con
penas de hasta 13 años de cárcel a los políticos del "procés".