EFE | Cómo
afrontar la situación de Cataluña tras la sentencia del procés y, sobre
todo, la exhumación de Franco, que ha terminado por levantar ampollas
no solo a derecha, sino también a la izquierda del mapa electoral,
protagonizan el debate político a falta de una semana para el comienzo
oficial de la campaña del 10N.
Después de una "jornada histórica" en la que a juicio del Gobierno se
puso fin a la "afrenta" que suponía que el dictador compartiera mausoleo
con miles de víctimas de la Guerra Civil, el Ejecutivo ha salido al
paso de quienes han criticado cómo se llevó a cabo la exhumación y el
interés electoral de los socialistas. Si el jueves fue VOX quien acusó al socialista Pedro Sánchez de
"profanar" la tumba del dictador y de poner en marcha un "show electoral
y necrófago", ahora ha sido Podemos quien ha criticado algunas de las
escenas que pudieron verse en el Valle de los Caídos y en el cementerio
de Mingorrubio.
Pablo Iglesias ha lamentado que la derecha se esté "descojonando"
porque al final se produjera la "vergüenza democrática" de un "funeral
de Estado" para Franco.
Tampoco le gustaron las imágenes a ERC. El cabeza de lista en las
elecciones del 10N, Gabriel Rufián, ha criticado que la exhumación de
Franco se convirtiera "en un acto de exaltación del fascismo".
Un hecho que atribuye a la "irresponsabilidad" de Pedro Sánchez, a quien ve como "una especie de comercial de la izquierda".
"Hay mucha gente de este país que confiaba en un partido, el PSOE, al
que ha votado toda la vida porque tiene unas siglas gloriosas, y sin
embargo, ayer tuvo que volver a revivir tiempos muy oscuros", ha
denunciado en declaraciones a EFE.
Reproches a los que ha salido al paso el Gobierno. En una entrevista
en La Sexta, Sánchez ha rechazado que el modo en que se desarrolló la
exhumación supusiera una "exaltación del franquismo".
"Efectivamente se hizo con respeto, pero el respeto no significa
homenajear a un dictador", ha remarcado Sánchez, que ha recordado que
los restos de Franco entraron en el Valle de los Caídos en 1975 "bajo
palio y con honores religiosos, militares y civiles" frente a lo se vio
este jueves: "a una familia recoger los restos de su abuelo en medio del
vacío y el silencio".
Más allá de la polémica por la salida del dictador de la basílica de
Cuelgamuros y ya en clave electoral, Pedro Sánchez ha llamado a la
movilización de los votantes progresistas para sacar a España del
bloqueo y ha advertido de la "colonización" que la ultraderecha está
haciendo del espacio político conservador.
Así, ha advertido de que, aunque el líder del PP, Pablo Casado, vaya
ahora de "moderado" porque no insulte, no quita que su partido siga
pactando con Vox y que el partido de Santiago Abascal condicione sus
decisiones.
A la izquierda del PSOE, entre los socialistas y Podemos, se sitúa
Más País, que ya adelanta que no piensa apoyar un hipotético pacto entre
Pedro Sánchez y Albert Rivera después del 10N.
En una entrevista con EFE, el candidato de Más País, Íñigo Errejón,
alerta de que sería "inexplicable" que los partidos progresistas tampoco
fueran capaces llegar a un acuerdo de investidura tras unas segundas
elecciones.
Quien fuera mano derecha de Pablo Iglesias en Podemos se ha
reafirmado en que favorecerá de antemano un gobierno progresista sin
poner condiciones programáticas a cambio, pero ha pedido al PSOE y a
Unidas Podemos que "se mojen" y especifiquen su apuesta antes de las
elecciones.
Todo ello en vísperas de un fin de semana que se presenta complicado
en Cataluña con la convocatoria de dos manifestaciones de signo
contrario en Barcelona después de los altercados vividos la semana
pasada.
Bajo el lema de "Libertad", la ANC y Òmnium Cultural han convocado
este sábado una manifestación independentista por las calles de la
ciudad condal para protestar por las condenas a los líderes
independentistas juzgados por el Tribunal Supremo.
El domingo, será Societat Civil Catalana (SCC) quien organice una
manifestación en el centro de Barcelona con el lema "Por la convivencia,
por la democracia, por Cataluña: stop procés".
Han confirmado su asistencia dos ministros socialistas de peso: Josep
Borrell y José Luis Ábalos, así como el líder del PP, Pablo Casado, y
de Cs, Albert Rivera.
Por contra, no asistirán Unidas Podemos ni tampoco Vox, que ha denunciado haber sido excluido de la marcha.