EFE | El presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, ha acusado
este jueves al Gobierno central de estar “empeñado en no vender coches” y
de “poner zancadillas al sector del automóvil” con “discusiones
estériles sobre determinados combustibles” que generan “incertidumbres”. “Se discute sobre según qué combustibles cuando el parque móvil consume
mucho menos que los barcos que pasan por el corredor de Fisterra o que
los miles de aviones que surcan el cielo, pero nadie discute sobre su
sistema de combustión”, ha apuntado Núñez Feijóo durante un acto de la
Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF).
En concreto, el presidente gallego ha ironizado con que
“hay gente que debe de ser muy inteligente que actúa así”, mientras que
otros, entre los que se ha incluido a sí mismo y a los empresarios, “no
comprenden algunas discusiones que se traducen en que vayamos todos a
por el coche eléctrico”.“Prepárense para cuando
tengamos que pagar el precio de la energía eléctrica para conducir y
para ver cómo va esto de la confección y el reciclado de baterías, pero
nunca se pregunten cuánto consume la construcción de una batería, que
eso no procede y no está de moda”, ha proseguido.
Núñez
Feijóo se ha manifestado de esta forma tras entregar el XIV Premio
Familia Empresaria de Galicia de la AGEF a la familia Pérez Nieto,
propietaria del grupo Pérez Rumbao, un grupo que lidera la venta de
automóviles en Galicia y, tras cien años de historia, da empleo directo a
1.300 trabajadores y factura 380 millones al año.
El titular del Ejecutivo gallego ha aprovechado la
ocasión para destacar la “fortaleza” de las empresas familiares
gallegas, ante cuya principal preocupación, “la inestabilidad política”,
cualquier gestor público “debe trabajar para garantizar la estabilidad,
fundamental para que cualquier economía crezca de forma sana y
robusta”.
“No podemos dejar a las empresas solas la
tarea de garantizar la estabilidad, sino que tenemos que trabajar para
que la tengan y sigan creando empleo”, ha proseguido Núñez Feijóo, quien
ha insistido en que durante su mandato siempre ha “tomado en
consideración” las propuestas de los representantes de los empresarios
familiares.A éstos les ha pedido que se mantengan
“unidos, vivos y activos” y que tengan “un papel preponderante dentro
del empresariado gallego”, ya que “se les necesita y son claves para el
tejido económico y social”.
Rebajas fiscales
Tras esta petición, Núñez
Feijóo ha hecho un recorrido por las diferentes rebajas fiscales
llevadas a cabo durante su mandato. El presidente de la Xunta aprovechó el acto para destacar también
otras rebajas fiscales que entraron en vigor el pasado 1 de enero y que
beneficiarán a los gallegos en general, como son: la rebaja del Impuesto
de Sucesiones, con el que todas las herencias de hasta un millón de
euros por heredero –sin contar la vivienda habitual- quedan libres de
tributación; y la puesta en marcha de la deducción verde en el IRPF, que
permite bonificar hasta el 15% de las actuaciones en viviendas para
mejorar la eficiencia energética.
En esta misma línea, resaltó
que, desde este mismo, se aplica una rebaja en el impuesto por la compra
de una vivienda usada en 3.459 parroquias consideradas zonas poco
pobladas pero que, por el contrario, representan el 94% del territorio
gallego. De este modo, en todas ellas se reduce el Impuesto de
Transmisiones Patrimoniales: del 7% al 5% en el caso de compra de
vivienda habitual; y del 10% al 6% para el resto de compras de vivienda.
Después
de subrayar que estas rebajas se suman a las aprobadas por el Gobierno
gallego en 2016, la mayor bajada de impuestos de la historia de la
autonomía, Feijóo se refirió, a modo de ejemplo, a los datos de estos
últimos cuatro años que demuestran que las medidas adoptadas están
teniendo un efecto importante sobre las familias gallegas.
Así, más de
370.000 gallegos recibieron una herencia desde 2016 y no pagaron ni un
euro del impuesto sobre sucesiones; cerca de 66.500 se beneficiaron
desde 2016 del Programa de Impuestos Cero en el Rural; y más de 3.500
gallegos adquirieron desde 2017 una vivienda en el rural gallego y no
pagaron ni un euro a la Xunta.