La
nueva dirección de Alu Ibérica, en su compromiso de optimización y
mejora continua de las plantas de Avilés y A Coruña desde su entrada en
la gestión el pasado mes de abril, ha anunciado
hoy la compra de cuatro hornos de crisol basculante a gas para la
fusión y muestreo de chatarra para las mismas. El primero saldrá de la
factoría de Hormesa con destino a Avilés hoy mismo, mientras que el
segundo está previsto que llegue a la planta asturiana
en cuatro semanas. Los dos restantes se instalarán en la planta de A
Coruña una vez que se complete la instalación de gas en la factoría
gallega.
Estos
hornos permitirán, entre otras cosas, obtener una muestra superior de
la pureza de la chatarra que llega a las factorías, lo que revierte en
una optimización del producto final.
Fuentes de la nueva directiva de Alu Ibérica señalan: “estas adquisiciones se enmarcan en la primera fase del plan industrial de futuro de las
plantas. Son un punto de partida muy importante y un nuevo
concepto para la viabilidad y transformación de las plantas hacia un
futuro eco-industrial. A partir de ahora, la nueva materia prima
principal de las plantas pasa a ser la chatarra de aluminio,
en vez del aluminio primario. Esto va a permitir avanzar hacia un
modelo más sostenible de producción de aluminio verde sin mínima huella
de carbono, mediante tecnología de vanguardia que garanticen la máxima
calidad”.
Con
el fin de controlar la calidad del proceso de reciclado y así obtener
un producto de mayor calidad, la nueva dirección de Alu Ibérica ha
anunciado
hoy también la creación de un Departamento de Control Calidad de la
Chatarra. Este departamento será el encargado de controlar la actividad
de los hornos.
La planta de reciclado de aluminio de Avilés
En
este sentido, la nueva directiva de Alu Ibérica ha aprovechado también
para explicar que el cese de la operación de la planta reciclado de
aluminio
de Avilés es temporal. Cuando la nueva directiva entró en la
gestión en el mes de abril, la planta se encontraba ya parada, pese a la
chatarra acumulada existente. Durante mes y medio la puso en
funcionamiento hasta deshacerse por completo de esa materia
prima. Al finalizar este proceso y con el fin de evitar un coste tanto
económico como medioambiental innecesario, se ha entrado en la fase de
mantenimiento de la planta de reciclado con vistas a su nueva puesta en marcha a corto plazo.
La
entrada en esta fase de mantenimiento fue notificada, conforme a ley, a
las autoridades medioambientales del Gobierno del Principado de
Asturias. Departamento de comunicación