EFE | La desescalada del estado de alarma en materia educativa se generaliza
mañana en toda España, al sumarse los pocos lugares que faltaban a la
fase 2, desde cuando se pueden reabrir las aulas para los alumnos. Cada
comunidad, incluso cada centro, deben fijar cómo será este final de
curso del coronavirus.
Clases presenciales de refuerzo para los alumnos de final de etapa,
especialmente cuarto de la ESO y segundo de Bachillerato que se
presentan a las pruebas de acceso a la Universidad (EBAU/EVAU), tutorías
para rezagados o aulas para los más pequeños. Las medidas de flexibilización en el ámbito educativo del Gobierno han
permitido que desde la fase 1 se limpiaran y desinfectaran los centros
cerrados desde marzo y que se reanudaran tareas administrativas, y desde
la fase 2 que volvieran las actividades presenciales no universitarias.
Pero el Ejecutivo, que fijó que el curso general no vuelve hasta
septiembre, apunta simplemente en sus documentos sobre la desescalada
educativa que corresponde a las comunidades la ejecución de las medidas
desde la fase 2, pudiéndose mantener las modalidades a distancia y
"online". Cada autonomía ha diseñado lo que considera más conveniente.
Regreso presencial dispar
Desde mañana 8 de junio, las trece escuelas infantiles dependientes de
la Consejería canaria de Derechos Sociales inician una reapertura
escalonada, con un nuevo protocolo de seguridad.
Pero hace días que en Canarias volvieron a sus centros alumnos bajo cita
previa. La actividad se ha limitado a orientación o refuerzo, en
concreto, a estudiantes que cambian de etapa. También desde este lunes en la Comunidad de Madrid los alumnos de
Primaria van a poder volver a clase, de forma voluntaria y para los que
necesiten refuerzo.
A partir del 16 de junio, cuando acaban los exámenes finales de
Secundaria, podrán volver alumnos de segundo de Bachillerato para
preparar la EvAU. Y el 23 de junio (cuando Madrid estará previsiblemente
en fase 3) los de las escuelas infantiles 0-3 años cuyos padres
trabajen.
Unas semanas antes, desde el 25 de mayo, en el País Vasco se podían
retomar las clases para cuarto de ESO, segundo de Bachillerato y
Formación Profesional (FP). La propuesta fue que los alumnos combinasen
dos días de presencial con otros dos por internet cada semana, sin
superarse cinco horas en el centro, con horario intensivo y sin comedor.
En Cataluña, la semana pasada escuelas e institutos situados en zonas en
fase 2 reabrieron para alumnos, pero hubo baja asistencia y el rechazo
de muchos directores de centros y sindicatos.
Desde este lunes ya pueden abrir los centros de Barcelona y su ámbito
metropolitano con medidas para preservar la seguridad de profesores y
alumnos, como mantener la distancia o uso de mascarillas y gel.
Y se ha previsto un servicio de acogida para alumnos de 3-6 años de 9 a
13 horas cuyas familias no puedan flexibilizar el trabajo presencial
pero con ratios entre 8 y 10 alumnos máximo.
En Extremadura, el 1 de junio se produjo la vuelta presencial solicitada
voluntariamente por alumnos, aunque padres y sindicatos de docentes lo
consideran algo "testimonial" y centrado en segundo de Bachillerato. La administración recuerda que la formación telemática es esencial y que
las clases de refuerzo son para los cursos de fin de ciclo.
En Baleares, desde el 27 de mayo se realizan tutorías presenciales, con
cita previa y un máximo de cinco alumnos, para cuarto de ESO, segundo de
Bachillerato y de FP, sexto de Primaria y últimos cursos de enseñanzas
de régimen especial, con medidas higiénicas y "limitándolas al tiempo
imprescindible".
En Galicia se han incorporado, de forma voluntaria y desde el 25 de
mayo, los alumnos de segundo de Bachillerato y de FP. Para esa vuelta se
publicó una resolución con instrucciones y medidas de prevención e
higiene. En segundo de Bachillerato, la asistencia es de alrededor del
30 %. En la Comunidad Valenciana, desde el 1 de junio los centros están
abiertos para atención presencial al alumnado de forma puntual, dudas,
entrega o recepción de materiales. Con cita previa. También se pueden
organizar actividades en grupos reducidos de diez alumnos de final de
etapa, especialmente para alumnado con brecha digital.
La Consejería señala que en estos primeros días se está requiriendo muy
poco esta asistencia puntual, la mayoría por tutorías sobre itinerarios
el próximo curso o pequeños grupos de FP que necesitan prácticas. En Navarra, los institutos pueden abrir sus puertas para segundo de
bachillerato y repaso de temas de la EVAU. Pero algunos institutos han
comunicado que no abrirán al ser pocos los alumnos que han solicitado
ir.
Cada centro puede decidir el momento de la apertura, en todo caso antes
del 19 de junio, cumpliendo los requisitos de un máximo de quince
estudiantes por aula y con medidas de protección individual. En Asturias, las clases se retomaron el 4 de junio con carácter
voluntario para segundo de Bachillerato o refuerzo educativo de cuarto
de la ESO y FP. Sindicatos docentes consideran que la vuelta a las aulas
es una decisión precipitada que entraña riesgos.
Un total de 2.213 estudiantes de segundo de bachillerato (44,61 % de
matriculados) optan a clases presenciales; 577 de cuarto de ESO (11,35
%) y 271 del ciclo superior de FP. En La Rioja, la actividad presencial voluntaria se reanudó a finales de
mayo para alumnos con necesidades educativas especiales, matriculados en
cuarto de Primaria y cursos superiores seleccionados por sus profesores
por necesitar refuerzo, apoyo o tener dificultades tecnológicas.
En Aragón, los centros organizan desde finales de mayo, mediante cita
previa, tutorías presenciales y entrega o recepción de materiales,
siempre que no sea posible telemáticamente, para una mejor preparación
de la EBAU y para segundo de FP. En Castilla-La Mancha terminarán el curso de manera telemática.
Solamente podrán volver a recibir clase presencial, con solicitud previa
al centro escolar, los alumnos de segundo de Bachillerato que quieran
recibir clases de refuerzo de cara a la EVAU, en grupos máximos de diez
alumnos.
En Castilla y León, el curso finalizará el 23 de junio sin retomar una
formación presencial que la Consejería de Educación sí ha habilitado, de
forma voluntaria, para segundo de Bachillerato.
Las clases presenciales para la EBAU, del 12 al 23 de junio, serán
voluntarias y solicitadas mediante una cita telefónica acompañada de una
declaración de que no se padecen síntomas.
El alumnado con necesidades educativas especiales podrá recibir las
sesiones de fisioterapia como antes de la pandemia (del 12 al 30 de
junio) y todos un servicio de atención psicológica a través de un
teléfono gratuito (del 8 al 23 de junio). A partir del 8 de junio, las familias podrán recoger las pertenencias que dejaron sus hijos.
En Andalucía no habrá clases presenciales en lo que resta de curso y la
Consejería prevé que los profesores vuelvan la última semana de junio a
los centros para cerrar este curso y preparar el próximo. No obstante,
desde el 18 de mayo directivos y personal administrativo atienden
solicitudes presenciales de matrícula.
En Murcia tampoco se volverá a clase hasta el próximo curso, aunque los
de segundo de bachillerato podrán recibir voluntariamente clases
presenciales para reforzar conocimientos para la EBAU. No se hará uso de
la posibilidad de que vuelvan a clase desde la fase 2 los menores de 6
años cuyos padres trabajen. Se considera discriminatoria para sus
profesores y para los alumnos mayores de esa edad.
En Cantabria vuelven mañana, de forma "excepcional y voluntaria",
alumnos de segundo de Bachillerato, los que opten a un título de FP y
los del último curso de Enseñanzas Elementales y Profesionales de Música
y Danza. Los docentes pueden establecer reuniones con alumnos con "más
dificultades" y hay libertad para que el personal sea convocado para
Juntas de Evaluación o trámites sobre final de curso y el próximo.
Por su parte, en Ceuta, el director provincial de Educación, Javier
Martínez, ha manifestado que los centros permanecerían cerrados en
junio, pero se desconoce qué se realizará en julio, con las clases de
refuerzo.