REDACCIÓN | La transparencia y la rendición de cuentas es predominante en la
financiación de las Casas Reales europeas, ahora que en España el rey
Felipe VI ha decidido revelar su patrimonio personal y el Gobierno ha
aprobado un real decreto con medidas relativas a la Corona. La transparencia de las casas reales europeas va desde el control por
parte del Tribunal de Cuentas (Dinamarca, Suecia, Noruega y Bélgica),
hasta la publicación de las cuentas (Reino Unido). En Luxemburgo se ha
emprendido una reforma tras evidenciarse mala gestión.
Reino Unido: Se publican los gastosEn el Reino Unido, la Casa Real hace público cada año un resumen de los gastos de la jefa de Estado, la reina Isabel II,
junto con un informe detallado sobre las finanzas reales. La
financiación de la Jefa de Estado se hace a través de la denominada "Subvención Soberana",
que son fondos procedentes del Tesoro británico para financiar las
labores de la reina y algunos miembros de la familia real, así como el
mantenimiento de los palacios o castillos que usa la familia real.
La subvención que se asigna es revisada cada cinco años por los fideicomisarios
(el primer ministro, el ministro de Hacienda y el tesorero real). Este
tesorero es el encargado de preparar y publicar las cuentas financieras
anuales de la casa real.
En el caso del príncipe de Gales, heredero de la corona británica, y de su hijo mayor, el duque de Cambridge, la financiación de sus labores y sus gastos se hace a través de los beneficios generados por el ducado de Cornualles, consistente en granjas, propiedades residenciales, comerciales o rurales, ubicadas en el suroeste de Inglaterra.
Bélgica: Control en el Tribunal de CuentasBélgica
acometió en 2013, a raíz de la subida al trono del actual rey Felipe,
una reforma que mejoró la transparencia de las finanzas de la Casa Real y
dejó su control en manos del Tribunal de Cuentas. El presupuesto para la monarquía y la dotación para los miembros de la familia real, que en el caso del rey asciende ahora a 923.000 euros anuales, se fijan en los presupuestos generales del Estado.
La dotación tiene dos partes: una ligada directamente al cargo, sujeta a impuestos, y otra para gastos de personal y funcionamiento,
que representa la mayor parte de los fondos. Esta última es auditada
cada año por el Tribunal de Cuentas belga y se recoge en una
contabilidad cuyas principales secciones se hacen públicas.
Además la Casa Real envía cada año al primer ministro y el parlamento un
informe sobre las actividades de interés general que han realizado
todos los miembros de la familia real que reciben una asignación
económica. Según la legislación belga, estas dotaciones son
incompatibles con otros ingresos por actividades profesionales y están
condicionadas a "reglas de buena conducta", de modo que el Estado puede
retener parte de los fondos si los miembros de la familia real las
incumplen.
Trasparencia nórdicaDinamarca: Informe y auditoría. La Casa Real danesa hace público de forma anual desde 2004 un informe detallado de sus cuentas, que es auditado luego por una firma contable externa. La
partida para la Casa Real del año pasado, incluida en los presupuestos
generales, ascendió a 89,9 millones de coronas danesas (12,08 millones
de euros), de los cuales la mayor parte corresponde a la asignación que
recibe la reina Margarita, que incluye los gastos en personal,
administración y seguridad, entre otros.
El informe contiene un desglose detallado de todas las actividades públicas y los gastos acarreados,
salvo la parte reservada para uso privado de la reina y de sus dos
hijos, los príncipes Federico (heredero) y Joaquín. En su último
ejercicio anual, la Casa Real danesa presentó un superávit de 1,7
millones (228.000 euros).
Noruega: También se auditan las cuentas. La Casa Real noruega también hace públicas sus cuentas desde 2005,
que son entregadas a la presidencia del Parlamento y la Auditoría
General del Estado (Riksrevisjonen). El año pasado recibió 326 millones
de coronas noruegas (unos 33 millones de euros), contando la asignación a
los reyes y los príncipes herederos, los gastos propios de la
institución y una partida destinada a proyectos especiales de 88
millones (casi 9 millones de euros). En el informe correspondiente a
2021, el balance presentó un resultado negativo de 4,7 millones (casi
480.000 euros). Suecia: Informe. La Casa Real sueca presenta también un informe similar desde hace una década,
que es auditado por la denominada Dirección Nacional de Control de la
Gestión Pública (Riksrevision). El informe no incluía hasta este año un
desglose de la distribución de las asignaciones a cada miembro de la
familia.
La Casa Real recibió el año pasado casi 150 millones de coronas suecas (14,4 millones de euros),
que se dividen casi a partes iguales entre una partida para el
mantenimiento de los palacios y castillos reales y la asignación
propiamente dicha al rey Carlos XVI Gustavo, su esposa y sus hijos. De
acuerdo con el balance anual, en 2021 obtuvo un beneficio de 1,3
millones de coronas suecas (126.000 euros).
Reforma en Luxemburgo tras evidenciar mala gestiónEn Luxemburgo,
la cuestión del control sobre la casa del Gran Ducado de Luxemburgo
llegó a su punto álgido en enero de 2020, cuando un informe encargado
por el Gobierno puso en evidencia la mala gestión de su personal y propuso dotar de más transparencia a la gestión financiera de la familia real, distinguiendo claramente actividades públicas y privadas.
Sus recomendaciones fueron recogidas por el Gobierno en un proyecto de reforma que estipula que las cuentas de la familia ducal sean supervisadas cada año por el Tribunal de Cuentas.
El presupuesto de la familia real de Luxemburgo ascendió en 2021 a 20 millones de euros,
de los cuales la "lista civil", que se define como "el conjunto de
medios financieros, inmobiliarios y materiales que el Estado pone a
disposición del jefe de Estado para que cumpla con sus funciones" se
fijó en 1,2 millones.
aíses BajosNo se sabe exactamente cuánta riqueza tiene el rey Guillermo Alejandro
en bienes (herencias, inversiones, arte y terrenos), ni a cuánto
ascienden sus gastos personales. Respecto a los cargos en el erario
público, el monarca recibe una asignación estatal de 6,1 millones de
euros, de los que 1 millón es en concepto de ingresos y 5,1 millones es
una dotación para “gastos de personal y material”, pero es el monarca
quien paga al personal que trabaja “en gran medida en el ámbito
familiar”.
El monto de gastos fijos se determinó en 1972 y se ha revisado solo en 2008,
y hace dos años el Tribunal de Cuentas recomendó que se revisará cada
cinco años si el ingreso del millón de euros debería reducirse o
aumentarse para “aumentar la transparencia y evitar discusiones como las
relativas a los costes de mantenimiento del inventario del palacio”.
Principado de Mónaco: el patrimonio personal no es públicoEl Principado de Mónaco, uno de los estados más pequeños del mundo, divulga anualmente la asignación para los gastos de funcionamiento del palacio de los Príncipes de Mónaco, residencia del soberano Alberto II y principal lugar de actos oficiales del Principado. En 2020, debido a la oleada de covid que afectó especialmente este microestado mediterráneo, Alberto II aprobó una reducción del presupuesto para los gastos de la sede del Principado
en un 40 %, de los 13,2 millones a los 8 anuales. Respecto a su
patrimonio personal, el soberano monegasco no tiene obligación legal de
hacerlo público. EFE