MADRID | La incertidumbre generada por la guerra en Ucrania, las restricciones de
suministros y el precio de la energía están lastrando el empleo en la
industria que perdió 68.100 ocupados hasta marzo siendo el sector
económico que más puestos recortó en el arranque del año. Esta caída del empleo industrial ha sido superior a la registrada en el
mismo periodo del año pasado (51.400), todavía aún con restricciones de
actividad y movimiento, y es la mayor experimentada en un primer
trimestre desde el año 2012, en plena crisis económica, según los datos
de la Encuesta de Población Activa (EPA).
Por ramas de actividad, destaca la caída de empleo en este primer
trimestre del año en la fabricación de maquinaria y equipo (16.800
personas), la industria alimentaria (13.200) y la fabricación de
productos metálicos (12.900).
No obstante, y respecto al primer trimestre del año pasado, el número
de ocupados en la industria ha aumentado en 54.900 personas con un
total de 2,7 millones.
Además, dentro de los ocupados de la industria se encuentran 10.000
personas que aseguran estar en paro parcial por razones técnicas o en un
expediente de regulación de empleo.
Estas cifras, no obstante, se han reducido respecto a las casi 17.000
personas que había en estas circunstancias en el cuarto trimestre de
2021, cuando se produjeron los mayores problemas de ruptura de la cadena
de suministro, o frente a las 21.800 de un año antes por las
restricciones por la crisis sanitaria.
"Se ha juntado la tormenta perfecta", explican a Efe fuentes de una
de las principales patronales del sector industrial que señalan que, a
la situación postpandémica, se han sumado efectos de la guerra, con
problemas de suministros y el elevado coste del transporte por los
precios de la energía. También señalan al impacto negativo de la reforma laboral que ha
complicado la contratación y que, añaden, "se va a agravar" con cada vez
menos contrataciones en el sector ante la ausencia de nuevos proyectos.
Por sectores, señalan a la automoción, su industria auxiliar y la del
consumo medio, dedicada a la producción, por ejemplo, de
electrodomésticos, como las que más se están resintiendo por una caída
de la demanda interna afectada por la incertidumbre global.
En los datos de la EPA ha pesado la incertidumbre internacional, el
impacto de la guerra de Ucrania en los precios de la energía y los
problemas de falta de suministro, explica a Efe el secretario de
política industrial de UGT FICA, Juan Antonio Vázquez.
"Es urgente poner en marcha un Pacto de Estado por la industria para
impulsarla como clave de la recuperación y para crear empleo de
calidad", explica Vázquez, que reclama asimismo destinar más fondos
europeos al sector industrial. Desde CCOO también reconocen el impacto que ha tenido en el sector
industrial la falta de suministros y han reclamado al Gobierno un plan
estratégico industrial como eje esencial para afrontar los cambios que
garanticen un sector industrial inclusivo.
Frente a lo ocurrido en la industria, el empleo en la construcción
aumentó en 30.400 personas durante el primer trimestre del año, hasta
los 1,3 millones de ocupados, gracias al empuje en las actividades de
construcción especializada, con 36.900 personas más.
De esta forma, el constructor fue el único sector que generó empleo
durante un primer trimestre del año en el que la ocupación cayó en
100.200 personas, hasta totalizar los 20,08 millones de empleados.
En el último año el empleo en la construcción ha aumentado en 54.500
personas, gracias a la aportación de la construcción de edificios.
La evolución del empleo en el sector de la construcción, explican
fuentes empresariales, sí refleja en sus datos los efectos de la reforma
laboral, que fijó un contrato indefinido especial que permite mantener
la flexibilidad necesaria. EFE