PARÍS | Las
elecciones legislativas francesas, que el próximo domingo celebran su
primera vuelta, se hacen bajo un sistema muy criticado porque beneficia a
los grandes partidos, aunque por ahora no hay voluntad política de
cambiarlo.
El sistema mayoritario uninominal a dos vueltas hace que en cada una de
los 577 circunscripciones se elija a un diputado. Si en la primera
vuelta nadie obtiene la mayoría absoluta (algo que ocurre casi siempre),
a la segunda pasan los que hayan obtenido al menos un 12,5 % de los
votos, que casi siempre son solamente dos. EFE