MADRID | Las
alegaciones presentadas por Abengoa contra el rechazo de la dirección
del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, que gestiona
la SEPI, a concederle una ayuda de 249 millones para seis filiales han
sido desestimadas, indicaron hoy a Efe fuentes conocedoras del
proceso.
Con la denegación de la ayuda se ve frustrado el plan para la
reestructuración de Abenewco 1, su filial operativa, con lo que el grupo
Abengoa se ve abocado a presentar una propuesta de convenio de
acreedores que le evite caer en liquidación. La concesión de la ayuda de la SEPI condicionaba el resto del plan de
reestructuración para salvar la actividad de Abengoa que se concentra
en Abenewco 1 y que pasaba por la entrada del fondo estadounidense
Terramar Capital con 200 millones de euros (60 en capital y 140 en
deuda) con un 70 % en Abenewco 1, y la concesión de 300 millones de
avales por bancos para acometer proyectos.
Las
alegaciones presentadas no han servido para cambiar de opinión a la
dirección del Fondo, que consideró, tras analizar los informes
encargados a las consultoras Grant Thornton y PKF Assets, que no quedaba
demostrada la viabilidad a medio y largo plazo de las sociedades
solicitantes. Inicialmente el rescate lo pidió Abengoa para su filial operativa
Abenewco 1, pero ésta no podía ser elegida, de acuerdo a la regulación
del Fondo de Solvencia, por tener deudas con Hacienda y la Seguridad
Social; así que finalmente, aunque hubo dudas sobre una sociedad, se
pidió para seis filiales (Abengoa Energía, Abener Energía, Abengoa Agua,
Inabensa, Abengoa O&M y Abengoa Solar España).
La dirección
del Fondo también decía en el informe por el que denegó la ayuda que, a
la luz de los informes, no estaba garantizado el cumplimiento del plan
de reembolso del apoyo estatal. El informe que más duda planteó fue el jurídico de PKF Assets, que
señalaba que las reclamaciones, expedientes administrativos y otras
contigencias podían tener un impacto significativo que podría afectar a
la estabilidad económica o al apoyo financiero público temporal
solicitado.
Pero también el asesor financiero Grant Thornton
señalaba que existían contingencias internas y externas al perímetro de
las sociedades que serían las receptoras de la ayuda cuyo impacto era de
difícil valoración, pero que podrían comprometer la devolución de la
ayuda.
Según los informes en que se apoya la dirección del Fondo, existen
contingencias judiciales y extrajudiciales por importe de 943 millones
de euros (sin incluir costas, ni intereses que podrían suponer un 30 %
adicional), de los cuales 760 millones son reclamaciones judiciales no
incluidas en el Plan de Viabilidad, 162 millones reclamaciones
extrajudiciales y 19 millones otros litigios de importe inferior a
500.000 euros.
Asimismo, se señalaba que existían contingencias
fiscales no incluidas en el Plan de Viabilidad, al no justificar las
sociedades solicitantes el origen de los ajustes extracontables, por
importe de aproximadamente 2.000 millones de euros, incluidos en sus
declaraciones de Impuesto de Sociedades. Tras la negativa definitiva comunicada este martes por la Sepi, se
busca una salida ajena a la ayuda del Fondo de Solvencia para Abengoa
S.A., la matriz del grupo, que se encuentra en concurso de acreedores
desde hace quince meses y bajo administración concursal, y sus filiales.
La
negativa se produce a sólo dos días de que venza la moratoria
concursal, que se estableció para las empresas por la pandemia de la
covid y que acaba el 30 de junio, con lo que el próximo 1 de julio
cualquier acreedor puede reclamar.Abengoa S.A. tiene que
presentar su propuesta de convenio de acreedores antes de que acabe el
mes, salvo que obtenga una prórroga.
En cuanto al resto de
sociedades, ahora hay que decidir para cuáles se solicita el preconcurso
de acreedores y para qué otras directamente el concurso. Aquellas sociedades preconcursadas tendrán un plazo de cuatro meses
para buscar soluciones de viabilidad, un tiempo en el que no se pueden
ejecutar avales, y conseguir eludir el concurso.
Los consejos de
administración de Abengoa y Abenewco se reunirán el próximo 30 de junio
para, entre otras cuestiones, decidir qué vías se adoptan para las
diferentes sociedades y para la matriz. Según los últimos datos de la compañía, la deuda de Abengoa asciende a unos 4.700 millones de euros.
En
las cuentas anuales de 2020, dadas a conocer en diciembre de 2021, las
deudas con entidades de crédito y obligaciones u otros valores
negociables eran de casi 3.940 millones; y el patrimonio en el año 2020
era negativo por valor de unos 5.000 millones de euros. La plantilla media de Abengoa también se había reducido y había pasado
de 14.399 empleados en 2019 a 11.641 en 2020, una cifra que en la
actualidad, según han indicado a Efe fuentes de la compañía, es de algo
más de 8.000, de los que unos 1.800 trabajadores corresponden a España. EFE