WASHINGTON | El presidente de EE.UU., Joe Biden, no ha dado un mitin de campaña propiamente dicho desde septiembre. Su figura se ha convertido en un lastre para muchos de los candidatos demócratas a las elecciones legislativas, aunque algunos todavía encuentran en el mandatario un activo para sus intereses. Biden, que llegó a la Casa Blanca en enero de 2021 con un 53 % de popularidad, tiene a dos semanas de los comicios de medio mandato una aprobación de solo el 41,7 %, según la media de encuestas de la web Five Thirty Eight.
En otros ciclos electorales, el presidente recorre el país de punta a punta para movilizar a los votantes, pero Biden ha optado por un perfil bajo y, en vez de ser la estrella en los mítines que organizan los candidatos de su partido, ha decidido organizar sus propios eventos para promocionar los logros de su mandato. Esos actos son parte de la agenda oficial de Biden. Los anuncia la Casa Blanca y eso permite a los aspirantes demócratas elegir si se suben o no al escenario con el presidente. Leer más