REDACCIÓN | Alemania se enfrenta el próximo domingo a unas elecciones existenciales para el futuro del país, en el contexto de un importante avance de la ultraderecha, una economía que se encamina al tercer año de recesión y enormes retos geopolíticos que han provocado una situación de incertidumbre sin precedentes en las últimas décadas.
En base a los sondeos se da por descontado que el ganador será el candidato conservador, Friedrich Merz, pero necesitará un socio para poder gobernar.
Descartada la ultraderecha, segunda en las encuestas, debido al cordón sanitario, la estabilidad del país reside en la posibilidad de llegar a un compromiso con los socialdemócratas del canciller Olaf Scholz o con los Verdes, de quienes separan a los conservadores algunas diferencias fundamentales. Leer más