REDACCIÓN | El curso escolar entra en su recta final con un aumento del malestar del profesorado y de las movilizaciones. Los docentes de la enseñanza pública no universitaria han vuelto a salir a las calles en Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana o Aragón, pero también la enseñanza concertada avisa de su descontento.
La última estadística del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes señala que en el curso 2024-2025 había 850.880 docentes de enseñanza no universitaria, 624.368 en centros públicos y 226.512 en centros privados.
Un colectivo que espera un estatuto docente desde 2007 y que ve con preocupación la falta de avances ante la promesa del Gobierno de que esta sería la «legislatura del profesorado». De esta manera lo señaló la exministra de Educación Pilar Alegría y cogió el testigo la actual titular, Milagros Tolón.
Sin embargo, tras el arranque de cuatro grupos de trabajo en febrero de 2025 para avanzar sobre el marco de competencias profesionales docentes y la formación inicial del profesorado, los sistemas de ingreso, la formación permanente o la desburocratización, solo se ha acordado la ley que bajará el número de alumnos por clase y reducirá la jornada docente, de momento paralizada en su plazo de enmiendas en el Congreso.
«Como este proyecto de ley no salga habrá una gran frustración, el desánimo será generalizado en todo el Estado y nos sentiremos engañados», señala a EFE el secretario estatal de Acción Sindical de ANPE, Ramón Izquierdo, que avisa de que se podría cerrar esta legislatura «sin aplicarse ninguna medida» para los docentes.
El proyecto de ley que bajará las ratios hasta un máximo de 22 estudiantes por aula en segundo ciclo de Infantil y Primaria y hasta 25 en Secundaria, además de que reducirá la jornada del profesorado hasta un máximo de 23 horas semanales en Primaria y 18 horas en la ESO, entra esta semana en su tercer plazo para presentar enmiendas a la totalidad. Leer más